La tradición de la limonada en León: el origen histórico de ‘matar judíos’ en Semana Santa
Una costumbre con siglos de historia que une gastronomía, cultura popular y raíces medievales en la provincia leonesa

Ponferrada - Publicado el
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Aunque políticamente incorrecta hoy en día, esta expresión refiere a la costumbre tan extendida en la provincia de León de hacer la ronda, tomando limonada en Semana Santa, limonada que nada tiene que ver con el tradicional zumo de limón, sino que está elaborada con los excelentes vinos de León, bebida a la que se le añade azúcar, canela y frutas, dejando macerar la mezcla un determinado tiempo para que obtenga ese sabor único.
Orígenes inciertos entre historia y leyenda
De origen incierto, los historiadores barajan distintas teorías para explicar el por qué de la misma. Una de ellas, se remonta al Medievo y tiene que ver con la dificilísima relación entre judíos y cristianos, así como todas las artimañas y estrategias empleadas por las autoridades civiles y eclesiásticas para evitar una matanza en las juderías de León, que en un principio estaban situadas en Puente Castro (Castrum Iuodeorum) para trasladarse después al barrio de Santa Ana.
Limonada para calmar la violencia
Al parecer, con el fin de abortar la venganza de los cristianos sobre los hebreos, a los que consideraban responsables de la muerte de Cristo y acusaban entre otras lindezas de envenenar el agua y profanar las Hostias Sagradas, durante las celebraciones del Viernes Santo, las autoridades preocupadas por el cariz que tomaban los acontecimientos, optaron por permitir, en plena época de ayuno y abstinencia, la ingesta de una bebida más suave que el vino, la limonada, a la que se atribuían propiedades relajantes y tonificadoras con el fin de emborrachar a los fieles en las tabernas del actual Barrio Húmedo y aplacar esa “sed de venganza” de los cristianos de camino a la judería.
Semana Santa, el momento más peligroso
Los historiadores confirman que estos abusos eran más frecuentes en Semana Santa, cuando los judíos incluso se encerraban en sus casas, temerosos de las amenazas de los cristianos, que decidían tomarse la justicia por su mano en estas fechas.
Así, tomar limonada rápidamente se asoció a la costumbre de matar judíos. De hecho, el incidente más importante, entre cristianos y hebreos, del que se tiene constancia, pues está documentado, se desarrolló en el contexto de un crudo enfrentamiento entre el rey Juan II de Castilla con parte de la nobleza leonesa.
Los ciudadanos judíos contaban entonces con la protección del monarca, por lo que los nobles consideraron que atacar a los judíos equivalía a afrentar e ignorar la autoridad real, por lo que la sangre no llegó al río.
El asalto de 1445: violencia y celebración
Sin embargo, en la primavera de 1445, Suero de Quiñones, quien debía una gran suma de dinero a un prestamista judío, que vivía en la ciudad, al no tener forma de saldar la deuda contraída, lideró junto con su hermano Pedro y Lope Rodríguez de la Rúa un asalto a la judería, secundado por un grupo de secuaces decididos a acabar con los judíos culpándolos de todos los males que asolaban a la ciudad.
Irrumpieron en la judería y consumaron su venganza, festejando después su victoria en las tabernas, ésta podría ser según Margarita Torres, doctora en Historia Medieval, el origen de la limonada vinculada a esta expresión.
Otra teoría: decretos y expulsiones
Otra hipótesis supone que la procedencia de este dicho tiene que ver con el Decreto dictado en 1609 por Felipe III, por el que se expulsaba definitivamente a los hebreos de León, ya que el edicto de los Reyes Católicos no había conseguido la expulsión de todos ellos, como se pretendía.
Al no tener judíos que echar de la ciudad, se dedicaban a beber y cada una de las jarras que bebían, era un judío que mataban o expulsaban. A este respecto la tradición oral atribuye al rey Fernando 'El Católico' una frase pronunciada durante la firma del decreto de expulsión a los judíos que decía: “Limonada que trasiego, judío que pulverizo”, el dicho ha evolucionado hasta nuestros días en la expresión 'Matar judíos'.
Puente Castro y la huella judía en León
La judería o aljama de Puente Castro fue la más antigua e importante de la ciudad de León en la Edad Media. Destruida por castellanos y aragoneses en 1196, obligó a los judíos a abandonar la zona para instalarse en el barrio de Santa Ana, a las afueras de León.
El Bierzo y el Cristo de los Judíos
En El Bierzo, se cuenta que se produjo un serio altercado cuando acusaron a los judíos de robar un pequeño crucifijo, conocido como el Cristo de los Judíos, que se conserva en el Convento de la Purísima Concepción en Ponferrada. Por este suceso se cree que en la comarca se 'mata judíos' desde entonces.
También Felipe III tiene su papel preponderante en estas crónicas, pues el rey descubrió la existencia de judíos en Los Ancares y ordenó su búsqueda y captura. Los monjes, sabedores de las intenciones de los soldados, decidieron emborracharlos con limonada para librar a los judíos de una muerte segura.
Una tradición que sigue viva
Lo cierto es que esta milenaria tradición, y la expresión 'matar judíos', ya aparece documentada en el siglo XIV, tradición que cuenta con numerosos seguidores. Tanto es así que cada año, antes de Semana Santa en El Bierzo, se celebra además un concurso a la mejor limonada, por lo que esta costumbre tan nuestra no se encuentra, de momento, en peligro de extinción.

Sobre la colaboradora de COPE: Silvia Rodríguez
Silvia Rodríguez es colaboradora de COPE Bierzo desde el 24 de junio de 2019. La podréis leer y escuchar los lunes en la sección de opinión bajo el título ‘Silvia en COPE Bierzo’ y los fines de semana en ‘Con otra perspectiva’, disponibles en Cope.es/Bierzo.
Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Salamanca, Silvia decidió estudiar esta carrera por su pasión por la lengua y la literatura. Disfruta leyendo, escribiendo y escuchando buena música. Además, es feliz trabajando en equipo y cree firmemente que “estamos aquí para ayudar y hacer felices a los demás”.
Silvia también es socia fundadora del Banco de Alimentos del Sil y colabora con esta ONG que realiza una labor destacada en la comarca. Enamorada de la enseñanza, es profesora de inglés, lengua y literatura en la Academia Corcal. Se define como una persona vital, alegre, optimista y con gran sentido del humor. Además, realizó el prólogo del libro ‘Chuma. El Valle del Silencio’ del escritor Miguel Velasco Nevado.

Silvia Rodríguez, colaboradora de COPE




