La Librería Alcarreña será reconocida en la próxima Feria del Libro en septiembre
Tras 80 años, este pequeño comercio de Guadalajara, entre cuyos clientes figura Cela, cerraba la semana pasada, no sin antes donar sus últimos libros a la Biblioteca Pública

La Librería Alcarreña será reconocida en la próxima Feria del Libro
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Tras echar el cierre la pasada semana a 80 años de actividad comercial, la Librería Alcarreña será reconocida en la próxima edición de la Feria del Libro, prevista para el mes de septiembre, como consecuencia del cambio de fechas provocado por la crisis del coronavirus.
Así se lo ha comunicado el alcalde de Guadalajara, Alberto Rojo, a sus propietarias, las hermanas De Blas, en un emotivo encuentro que ha mantenido con ellas esta mañana en el Ayuntamiento, junto a la responsable de Cultura, Riansares Serrano.

Durante la cita, Rojo ha agradecido a ambas libreras, su "dedicación durante tantos años a nuestra ciudad, desde 1940, como difusora de la cultura” y ha subrayado que, además, “la Librería Alcarreña es memoria viva de la historia de nuestra ciudad; un comercio unido a nuestra cultura, a nuestra sociedad, que ha vivido a caballo entre dos siglos y al que tanto le debemos por ochenta años al servicio de la lectura y de la prensa local”.
Y, como no podía ser de otra manera, los micrófonos de COPE Guadalajara se acercaban la pasada semana a esta librería ubicada en la Calle Miguel Fluiters de la capital para asistir a un cierre que ha tocado el corazón de los vecinos de Guadalajara, especialmente a los clientes asiduos de "Ascen" y "Mari", tal y como se conoce de forma cariñosa a estas dos hermanas que han regentado la Librería Alcarreña durante más de sesenta años.
Y es que, tras 80 años de servicio incansable y cercano, este pequeño, pero gran comercio, cierra definitivamente, y no por la crisis económica derivada de la pandemia, tal y como nos ha aclarado Ascen, sino por su jubilación. De hecho, la entrañable librera ha expresado su satisfacción por el deber cumplido incluso durante un "tiempo tan difícil" como han sido estos meses de crisis sanitaria y la emoción por las muestras de cariño de los guadalajareños durante estos días, asegurando que "ha sido algo muy afectivo, que no se me va a ir nunca del corazón".

Evidentemente, a lo largo de 8 décadas, son innumerables los clientes que se han convertido en amigos para ambas libreras, pero, sin duda, uno destaca de entre todos: el Nobel de Literatura, Camilo José Cela, cuya poderosa imagen domina un ángulo del establecimiento.
Según relata Ascen, "yo le conocí en el nuevo Viaje a la Alcarria, en casa de los Marquina, en la piscifactoría que tenía Paco en Caspueñas, donde se fallaba el Premio Río Ungría de Poesía y apareció Camilo con la choferesa".
A partir de ahí, se fue gestando una relación de cariño mutuo entre ellos, que se convirtió en sincera y auténtica amistad, hasta el punto de que, tal y como asegura Ascen, "yo me fui al Nobel con él; fue un gran amigo mío y, aunque la imagen que daba al exterior era diferente, Camilo era una persona muy educada y muy sensible".

Desde su habitual mostrador, Ascen recuerda para nuestras ondas de radio, no sólo la entrada de Cela para comprar la prensa antes de partir en sus dos viajes a la Alcarria, tal como da fe un mosaico en la fachada, sino también el esfuerzo realizado para sobrevivir a las grandes transformaciones de su negocio, especialmente al salto a la era digital.
En este sentido, esta amante del papel ha vaticinado poco porvenir a este soporte tradicional, "porque a la juventud le gusta más las cosas digitales; hasta a los niños, a los que si les dicen que le van a comprar un cuento, contestan que de ninguna manera; entonces, ¿cómo van a leer esos niños cuando tengan quince años?".
Pero, además, la Librería Alcarreña ha asistido a los cambios experimentados por la ciudad a la que ha prestado servicio durante décadas. Cambios que, según confiesa Ascen, "han sido a peor, porque en Guadalajara había mucha vida comercial y vino la era de las grandes superficies y el trato de comercio-cliente se ha terminado".
Aun con todo, las hermanas de Blas han puesto fin a su vida activa con la sensación reconfortante de haber dado, desde su mostrador, lo mejor de sí mismas a los vecinos de la capital.
Pero, por si esto fuera poco, han decidido donar a la Biblioteca Pública de Guadalajara las decenas de libros que se han quedado hasta el último día en las estanterías de un negocio que, cabe también recordar, debe su fundación a otra mujer a la que ambas hermanas han expresado su admiración y agradecimiento, Leonor Carvajal de la Fuente, más conocida como "Leito".
En esta próxima Feria del Libro se realizará también un homenaje a la figura de Emilio Cobos, otro gran librero y amante de la cultura en la ciudad, que fallecía el pasado mes de febrero después de toda una vida dedicada a la difusión de las letras.



