Un empresario de Albacete relata cómo el boxeo le rescata de la adicción
Iván Claverie narra su descenso a la oscuridad por el acoso escolar y el éxito mal gestionado y cómo el deporte le ha devuelto la vida que la pandemia le arrebató

Albacete - Publicado el - Actualizado
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Las adicciones siguen siendo una de las grandes preocupaciones silenciosas de la sociedad, afectando a personas de todas las edades. Ponerles rostro, como el de Iván Claverie, ayuda a comprender que siempre hay una salida. Su historia es una de superación, la de un hombre que creció con una infancia feliz en Albacete, pero cuya adolescencia quedó marcada por el acoso escolar, un dolor guardado en silencio que fue el germen de una herida más profunda.
Del acoso escolar al éxito vacío
Iván recuerda aquellos años de instituto con el peso del bullying, una palabra que entonces no se usaba. "Sufrí varias palizas, varios días, varios años", explica. Esa experiencia le dejó una marca que no compartió con su familia y le llevó a refugiarse en sus estudios de hostelería. Muy joven empezó a emprender, y con apenas 23 años ya era un empresario de éxito en la hostelería de Albacete. Sin embargo, detrás de la fachada de dinero y responsabilidades, sentía "una sensación constante de vacío y de estar desbordado".
La pandemia, el golpe definitivo
Ese vacío interior le llevó a buscar vías de escape. Primero fue el juego y luego otras conductas adictivas para aliviar el cansancio emocional. Según explica, la adicción avanza por ciclos y se alimenta de la soledad. "Al final no buscas tanto la conducta en sí, sino dejar de sentirte solo", reconoce. Aunque hubo un tiempo en que pensaba que era "Dios", como él mismo dice, el golpe definitivo llegó con la pandemia, que le "quitó todo".
El cierre de la hostelería y la pérdida de estabilidad económica supusieron un cambio radical. "Pasas de ganar bien a tener que empezar de cero, de que todo el mundo te admire a sentir que ya no encajas. Y ahí es cuando cuesta más mirar la realidad de frente", reflexiona Iván sobre su caída. Perdió su negocio, su coche y su estatus, y con ello, la capacidad para "pagar las adicciones".
Pasas de ganar bien a tener que empezar de cero, de que todo el mundo te admire a sentir que ya no encajas"
Volver a vivir: la ayuda y el deporte
Fue en ese momento de tocar fondo cuando entendió que necesitaba pedir ayuda. Su familia fue un pilar fundamental, así como los recursos públicos y asociaciones disponibles en Albacete, como la UCA o la asociación la Aralba, que por "10 euros al mes" ofrece terapia. "La gente nos tiene que dar igual, tenemos que mirar por nosotros, porque es nuestra vida", afirma con rotundidad, animando a otros a buscar apoyo sin miedo al qué dirán.
La gente nos tiene que dar igual, tenemos que mirar por nosotros, porque es nuestra vida"
En su proceso de reconstrucción, el deporte ha sido fundamental. El boxeo, que ya había practicado de joven, ha vuelto a su vida como una terapia y un símbolo de superación. Iván establece un paralelismo entre la soledad del ring y la de la adicción, pero con una diferencia clave. "En el ring estás solo contigo mismo, pero es una soledad sana. Hay preparación, disciplina y un objetivo. Todo lo contrario a la adicción", detalla.
En el ring estás solo contigo mismo, pero es una soledad sana"

La historia de Iván Claverie
Hoy, Iván ha retomado los entrenamientos con una meta deportiva a largo plazo, pero su mayor victoria ya la ha conseguido: recuperar su vida, su familia y su propósito. Como padre de dos hijos y con una nueva rutina estable, quiere que su historia sirva de inspiración. Su mensaje final es un llamamiento a quienes se sienten perdidos: "Que hablen, que pidan ayuda y que no tengan miedo. Esto tiene salida. Yo soy prueba de ello". Porque, como él demuestra, lo que define a una persona no es la caída, sino la valentía de levantarse.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



