"Aragón levanta el telón de su campaña electoral"

La mirada de Bustos sobre las elecciones de Aragón
Zaragoza - Publicado el - Actualizado
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Aragón ha puesto en marcha este lunes la maquinaria electoral para las elecciones autonómicas del próximo 8 de febrero. El pistoletazo de salida llega tras concluir los tres días de luto oficial por la tragedia de Adamuz, un suceso que ha ensombrecido el arranque de la contienda. La mayoría de las formaciones políticas decidieron respetar el duelo nacional y suspendieron sus actos de precampaña durante las últimas 72 horas, retomando hoy una agenda que se prevé intensa durante las próximas dos semanas.
Sin embargo, la decisión de guardar silencio no fue unánime. VOX se desmarcó del consenso general y fue el único partido que prefirió continuar con sus actos programados. Ahora, con el corazón todavía en Córdoba pero con el cerebro en Aragón, todos los partidos echan la carne en el asador electoral para movilizar a sus votantes.
UN ESCENARIO ELECTORAL INÉDITO EN ARAGÓN
Estos comicios presentan varias singularidades que los convierten en un evento histórico para la comunidad. Se trata de la primera vez que se produce un adelanto electoral en la historia de Aragón, una decisión que ha desvinculado la cita autonómica de cualquier otro proceso electoral. Esta circunstancia única centra toda la atención mediática y ciudadana en los 67 escaños que componen las Cortes de Aragón y en el futuro gobierno que de ellas emane.
Aragón siempre ha sido una tierra de pactos, una característica forjada a lo largo de décadas de política autonómica. Desde las primeras elecciones de mayo de 1983, ningún partido ha logrado jamás una mayoría absoluta, lo que ha obligado a las diferentes fuerzas, de uno y otro signo, a entenderse para conformar ejecutivos estables. El diálogo y la negociación han sido, por tanto, las herramientas clave para garantizar la gobernabilidad de la región.
La gobernabilidad, en el aire
Todo parece indicar que el próximo 8 de febrero esta tradición pactista volverá a ser necesaria. El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) da la victoria al Partido Popular de Jorge Azcón, pero lejos de la mayoría necesaria para gobernar en solitario. La gran pregunta que dominará la campaña es, precisamente, si Azcón será capaz de tejer las alianzas suficientes para ser investido presidente.
En función de los resultados, se barajan varios escenarios postelectorales. La opción más sencilla para el PP sería poder gobernar en solitario con la abstención de VOX. Si esa vía no es posible, se abre la puerta a una alianza de gobierno con la formación de Abascal. Una tercera alternativa, más compleja, pasaría por un acuerdo con los partidos regionalistas como Aragón Existe, Teruel Existe y el Partido Aragonés, una suma que también podría ser clave. La respuesta definitiva a estas incógnitas llegará con el veredicto de las urnas.




