La UMA quiere ser la primera universidad de Europa que funcione con energía 100% renovable
La institución instalará un sistema fotovoltaico que abarca casi dos millones de mtros cuadrados para cubrir toda su demanda y ser la primera de Europa en lograr la autosuficiencia energética completa

Escucha a Salvador Merino, vicerrector de Infraestructuras y Sostenibilidad de la UMA
Málaga - Publicado el
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La Universidad de Málaga (UMA) no solo se dedica a la formación de miles de estudiantes cada año, sino que ahora se transforma en un laboratorio real de transición energética. La institución académica ha dado un paso definitivo hacia la sostenibilidad al adjudicar un contrato clave para el suministro eléctrico, instalación y explotación de sistemas fotovoltaicos. Con este proyecto, la UMA se prepara para cubrir el 100 % de la demanda energética de todas sus infraestructuras, logrando un autoconsumo completamente renovable.

Las instalaciones incluyen decenas de edificios, laboratorios, bibliotecas y centros de investigación
El reto es mayúsculo, ya que abarca una superficie de casi 2 millones de metros cuadrados que da servicio a una comunidad de más de 35.000 estudiantes, además del personal docente e investigador. Las instalaciones incluyen decenas de edificios, laboratorios, bibliotecas y centros de investigación, cada uno con sus propias necesidades energéticas. Este ambicioso plan convertirá a la UMA en un referente de gestión sostenible para grandes instituciones.
Una comunidad energética pionera
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El proyecto va más allá de un simple ahorro en la factura eléctrica; representa un cambio estructural en la forma de entender la universidad en el siglo XXI. Según Salvador Merino, vicerrector de Infraestructuras y Sostenibilidad de la UMA, la idea es integrar a toda la comunidad universitaria en un modelo cohesionado. "El proyecto lo que trata de integrar es a toda la universidad como una comunidad energética", explica Merino en COPE Málaga, quien es el responsable directo del área de energía y sostenibilidad.
El sistema funcionará colocando instalaciones fotovoltaicas en cada uno de los edificios para darles autonomía. Los excedentes de energía generados no se perderán, sino que se repartirán entre los distintos centros a través de un innovador modelo de anillo que los conecta. Este mecanismo permite que compartan la energía excedentaria de manera eficiente, optimizando el rendimiento global del sistema.
El ciclo se cierra con el excedente final que queda tras el reparto entre edificios. Esta energía sobrante se almacenará en un potente sistema de baterías diseñado para garantizar el suministro nocturno a toda la universidad. Con este modelo, la institución cierra el bucle del consumo y se convierte en lo que Merino define como una 'isla energética'.
Somos lo que se llama una isla energética, en ese sentido"
Vicerrector de Infraestructuras y Sostenibilidad de la UMA
Para alcanzar este objetivo, el proyecto contempla utilizar la máxima superficie posible en los edificios universitarios para generar al menos 15 megavatios de potencia. Esta capacidad está calculada para cubrir la totalidad de la demanda de la universidad, que asciende a casi 30 gigavatios anuales. Se ha tenido en cuenta tanto el elevado consumo diurno como las necesidades nocturnas de instalaciones críticas como los centros de investigación, que operan 24/7, además de las clases nocturnas y las bibliotecas.
Impacto más allá del campus
El impacto de esta transformación trasciende los muros de la universidad. La UMA es actualmente el segundo o tercer mayor consumidor de energía de la provincia de Málaga. Al desconectarse de la red eléctrica convencional, liberará una cantidad significativa de recursos energéticos. Esto, según los responsables del proyecto, abrirá nuevas posibilidades para negocios, industrias y viviendas en la provincia, contribuyendo al desarrollo económico local.
Desde el punto de vista medioambiental, la reducción de la huella de carbono será drástica. Salvador Merino ofrece una comparativa muy visual para dimensionar la magnitud del cambio: la disminución de emisiones de CO2 será similar al impacto de gestionar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) del centro de Málaga.
La huella ecológica de la universidad [...] es similar a la gestión de toda la zona de baja emisiones, es decir, todo el centro de Málaga"
Vicerrector de Infraestructuras y Sostenibilidad de la UMA
Un referente para escalar en el ranking mundial
Este proyecto no solo tiene una dimensión local, sino también una clara ambición internacional. Hasta ahora, la única universidad del mundo que se declaraba 100 % sostenible era la de Queensland, en Australia, que lo consiguió instalando un gran huerto solar en terrenos de su propiedad. "Esa universidad se situó, gracias a toda la tecnología que llevó de energía y las investigaciones que atrajo, en la número 40 del mundo", apunta Merino.
La UMA se convertirá en la primera universidad de Europa y la segunda del mundo en alcanzar este hito de autosuficiencia energética integrada en sus propios edificios. Desde el vicerrectorado entienden que este liderazgo atraerá grandes inversiones en investigación relacionadas con la energía y la sostenibilidad. La expectativa es clara: posicionar a la Universidad de Málaga como un polo de innovación y, como consecuencia, escalar puestos en los prestigiosos rankings internacionales de educación superior.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




