La inteligencia artificial nos regala un ‘banco de tiempo’: el experto que explica cómo usarlo para no quedarnos atrás
Un experto urge a la comunidad educativa a abrir ya el debate sobre la IA y a observar los modelos de países avanzados que reorientan su enseñanza con éxito

Entrevista con José Antonio Trujillo sobre las nuevas generaciones que han nacido con la Inteligencia Artificial
Málaga - Publicado el
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Una nueva generación, la de los nativos inteligentes, ya está aquí. Son los niños y adolescentes que no solo han nacido en un mundo con inteligencia artificial (IA), sino que crecen y maduran condicionados por ella. Este fenómeno, que transforma radicalmente el aprendizaje y el desarrollo personal, es el eje del último libro del doctor José Antonio Trujillo, “Nativos inteligentes, la generación de la inteligencia artificial” (2026). Trujillo, vicepresidente del Colegio de Médicos de Málaga y director de la iniciativa Com Málaga Health Hub, advierte de que nos enfrentamos a un cambio de paradigma que exige una profunda reflexión y, sobre todo, acción inmediata en ámbitos clave como la educación y el trabajo. El experto distingue tres grandes grupos generacionales: los nativos analógicos, "los que tomábamos apuntes con bolígrafo"; los nativos digitales, que crecieron con internet y redes sociales; y los actuales nativos inteligentes, que se desarrollan "a golpe de algoritmo".

El doctor Trujillo en la presentación de su libro, editado por la Fundación Unicaja
El ‘banco de tiempo’ que nos concede la IA
Uno de los conceptos más disruptivos que plantea Trujillo en los micrófonos de COPE MÁS Málaga es la creación de un “banco de tiempo” gracias a la IA. La tecnología, explica, "nos puede hacer un montón de tareas rutinarias" que no añaden valor, liberando así un tiempo precioso. El gran desafío colectivo es decidir en qué invertirlo. "Ese tiempo que nos libera lo vamos a utilizar en un banco de tiempo, donde nos va a dar posibilidades a nosotros de invertirlo en nuevas actividades", señala. Esta oportunidad, que califica de “gran revolución”, afectará a todas las profesiones sin excepción. Un médico, por ejemplo, puede delegar en una IA la transcripción de una consulta, lo que "le va a hacer posiblemente que le pueda dedicar más tiempo y esfuerzo al paciente". Lejos de ser una solución intuitiva, el experto insiste en que la sociedad debe ponerse a pensar ya en cómo aprovechar esta ventaja: "Tenemos que ver que en otros sitios sí lo están haciendo ya".

La inteligencia artificial nos regala un ‘banco de tiempo’: el experto que explica cómo usarlo para no quedarnos atrás
Esta liberación de tiempo es, para Trujillo, una llamada a la acción. Advierte del riesgo de quedarnos atrás si no adoptamos un rol proactivo. "O si no seremos nosotros el producto, seremos nosotros el consumidor de esa tecnología y no seremos los protagonistas, los grandes beneficiarios de esa tecnología", afirma. Por ello, considera urgente que cada sector profesional, desde el turismo a la comunicación, comience a diseñar cómo integrar la IA para optimizar sus procesos y revalorizar el talento humano. No se trata solo de aprender a manejar una aplicación, sino de comprender "todo lo que supone ese marco, ese contexto nuevo de evolución" para no quedar obsoletos en un mercado laboral en plena transformación. El objetivo es claro: ser los arquitectos de nuestro futuro y no meros espectadores del cambio.
La necesaria revolución del sistema educativo
El ámbito donde esta transformación es más urgente, según el doctor Trujillo, es la educación. "No podemos seguir educando como en el siglo XIX", sentencia. Considera que el sistema actual, con clases de una hora y métodos tradicionales, "ya no se sostiene". La propuesta pasa por reorientar por completo la forma de enseñar y aprender, fijándose en los países que lideran los rankings educativos mundiales. "¿Qué están haciendo los países que van más adelantados? En Singapur, en Finlandia, ellos utilizan la tecnología de la inteligencia artificial y restan tiempo a actividades que son rutinarias, que no añaden ningún valor", explica. Ese tiempo ganado se dedica a que los alumnos, en equipo, aborden "retos educativos y de maduración mucho más importantes".
Le va a quitar el trabajo al profesor que no utilice inteligencia artificial"
Este cambio de enfoque, argumenta, es la razón por la que estos países obtienen los mejores resultados en el informe PISA. No se trata de que los niños encuentren atajos, sino de que "van creciendo a lomos de esta nueva tecnología". La IA se convierte en una herramienta para potenciar el pensamiento crítico y la resolución de problemas complejos. Lejos de ver la IA como un enemigo que puede sustituir al profesorado, Trujillo lanza una advertencia contundente: "La inteligencia artificial, le va a quitar el trabajo al profesor que no utilice inteligencia artificial". Lo mismo, añade, ocurrirá con el médico o cualquier otro profesional que no se adapte. La clave no es resistirse, sino integrar la tecnología como una aliada estratégica para potenciar la labor docente y el aprendizaje del alumnado.
Para llevar a cabo esta “reorientación de la educación”, es necesaria la implicación de todos los actores: educadores, padres y los propios alumnos. Trujillo confía enormemente en el potencial de los nativos inteligentes, a quienes a menudo se percibe erróneamente como sujetos pasivos. "Ahí hay mucho talento y hay niños que son capaces de ir abordando cosas que antes era impensable", defiende. Relata cómo su propio hijo de 13 años utiliza la tecnología para organizar viajes o aprender nuevas técnicas deportivas de una forma que generaciones anteriores no podían ni imaginar. Por tanto, es fundamental contar con ellos en este proceso de cambio, escuchando sus necesidades y aprovechando su familiaridad innata con el entorno digital para construir un modelo educativo adaptado a los desafíos del presente y del futuro.
Riesgos, sesgos y el papel de la ‘generación puente’
A pesar de su optimismo, José Antonio Trujillo no ignora los peligros. Uno de los mayores riesgos son los sesgos de la propia IA. Pone como ejemplo el "sesgo de autoridad", que lleva a los usuarios a aceptar como infalible una respuesta de herramientas como ChatGPT, "pero muchas veces se equivoca también, comete alucinaciones o comete sesgos". Otro caso preocupante se da en medicina: se probaron aplicaciones que, al ser entrenadas mayoritariamente con datos de hombres, infravaloraban el riesgo cardiovascular en mujeres. Estos ejemplos demuestran la necesidad de una supervisión humana crítica y constante para corregir y ajustar la tecnología. Además, advierte sobre la importancia de establecer límites claros para proteger derechos fundamentales como la privacidad o evitar la creación de perfiles que puedan derivar en discriminación para acceder a beneficios sociales.
Uno de los mayores riesgos son los sesgos de la propia IA, que lleva a los usuarios a aceptar como infalible una respuesta de herramientas como ChatGPT"
Ante este escenario, la Ley Europea de Inteligencia Artificial supone un primer paso, aunque Trujillo señala que Europa va por detrás de los dos gigantes tecnológicos, Estados Unidos y China, que "prácticamente no tienen leyes que le frenen". Por eso, insiste en la importancia de participar activamente en la conversación. "Por aquí no puede ir la inteligencia artificial, pero tenemos que estar en ese debate, si estamos solo de espectadores, pues no estaremos en ese debate", recalca. En este punto, la generación de los nativos analógicos y digitales, a la que llama “inmigrantes inteligentes”, tiene una "gran responsabilidad". Actuando como una “generación puente”, pueden aportar tres elementos cruciales a los más jóvenes: contexto, para entender el porqué de las cosas; criterio y sentido, para discernir lo útil de lo superfluo; y experiencia, para no repetir errores pasados. Su papel es guiar y ayudar a construir los fundamentos de esta nueva era.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



