El ayuno de la piel o 'skin fast': una experta revela si esta moda de retirar los cosméticos realmente beneficia al rostro
La tendencia de eliminar todas las cremas y sérums para que la piel 'descanse' gana adeptos, pero los profesionales advierten sobre sus riesgos y beneficios

Cristina Galmiche sobre el 'ayuno' de la piel
Málaga - Publicado el
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El 'skin fast' o ayuno de la piel es una práctica que consiste en dejar de aplicar cosméticos durante un tiempo para que el cutis 'recuerde' cómo funcionar por sí solo. Para analizar si esta tendencia viral es beneficiosa o una moda más, la experta en el cuidado de la piel, Cristina Galmiche, con más de 30 años de experiencia, ofrece su visión profesional.
¿Una moda con una base lógica?
Según Galmiche, aunque el 'skin fast' se ha puesto de moda, tiene cierta lógica cuando una piel está "muy saturada, sensibilizada, alterada o enrojecida". En esos casos, explica en COPE MÁS Málaga que es necesario "retirar absolutamente todo" para identificar qué productos están causando la reacción y poder establecer una rutina que la piel realmente necesite.
La experta subraya que el problema de fondo es la aplicación de cosméticos "sin ton ni son", a menudo impulsada por modas de redes sociales que prometen resultados en segundos. Advierte del peligro de activos como el retinol, que debe usarse siempre bajo supervisión profesional. "Si una piel está bien atendida, no tiene esa necesidad de hacer ese ayuno", afirma Galmiche, insistiendo en que la solución no es abandonar el cuidado, sino buscar el adecuado.
Si una piel está bien atendida, no tiene esa necesidad de hacer ese ayuno"
La rutina correcta frente al ayuno
La especialista no recomienda hacer un ayuno de forma preventiva, como una vez por semana. Insiste en que lo fundamental es tener la piel "bien atendida, poniéndote los activos correctos". Para ella, la base de cualquier cuidado, sin importar el tipo de piel, es la oxigenación y la limpieza, siempre realizadas con el máximo respeto al que es el órgano más extenso del cuerpo.
Cristina Galmiche hace una analogía clara: igual que acudimos al oftalmólogo para los ojos o al dentista para los dientes, deberíamos ponernos en manos de "terapeutas de la piel" o esteticistas de confianza. Estos profesionales pueden analizar el cutis y recomendar los productos adecuados para la edad, la rutina y las necesidades específicas de cada persona, evitando así daños provocados por una mala elección.
Finalmente, la experta lanza una reflexión para evidenciar los errores en el cuidado facial: "¿Por qué tenemos el resto de la piel del cuerpo, en muchas situaciones, bien, perfecta, y la del rostro la tenemos tan sumamente alterada?". Su respuesta es contundente: porque estamos tratando la piel del rostro "de una forma inadecuada", un problema que, recalca, se puede solucionar con el consejo de un buen profesional.
Escucha la entrevista completa que acompaña a esta noticia y descubre los detalles que desvela la experta en los micrófonos de COPE.
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