Vivir con movilidad reducida en Jaén: derechos según el código postal
La Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Jaén (FEJIDIF) denuncia que las personas con movilidad reducida no tienen las mismas condiciones según el municipio, pese a una ley estatal común

Vivir con movilidad reducida en Jaén: derechos según el código postal
Jaén - Publicado el
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En la provincia de Jaén, una persona con movilidad reducida puede ver cómo sus derechos dependen del lugar donde se encuentre. “Una persona con discapacidad puede tener derechos en un pueblo… y perderlos en el pueblo de al lado”, denuncia la Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Jaén (FEJIDIF), que pone el foco en una desigualdad que, lejos de ser puntual, se repite en toda la provincia.
“Los derechos no deberían cambiar según el código postal”, subraya la federación en una nota en la que alerta de las diferencias en la aplicación de la normativa sobre estacionamiento para personas con movilidad reducida (PMR).
Una ley que no se cumple
El Real Decreto 1056/2014 establece un modelo único de tarjeta válido en toda España y la Unión Europea. Sobre el papel, debería garantizar los mismos derechos en cualquier municipio. En la práctica, no es así.

(FEJIDIF) denuncia que las personas con movilidad reducida no tienen las mismas condiciones según el municipio
“La tarjeta que debería garantizar los mismos derechos en cualquier ciudad o pueblo, no lo hace”, advierte FEJIDIF, que asegura que esta situación “ocurre en muchos municipios de España y en la totalidad de la provincia de Jaén”.
Normas desactualizadas y criterios distintos
El origen del problema está en las ordenanzas municipales. Muchas están “antiguas o incompletas” y siguen basándose en leyes anteriores a 2014, lo que provoca que cada ayuntamiento interprete y aplique la normativa de forma distinta.
Según aseguran en su comunicado, en localidades como Linares, Úbeda, Andújar, Martos o Alcalá la Real —entre otras—, derechos básicos como disponer de plazas reservadas, usar zonas de carga y descarga o estacionar en áreas de pago sin coste “no es igual según de qué ciudad estemos hablando”.
El decreto estatal, recuerdan, “obliga a todos los Ayuntamientos a garantizar estos derechos y no es opcional”.
Consecuencias directas en la vida diaria
La falta de homogeneidad no es solo una cuestión administrativa. Tiene un impacto directo en la vida de las personas.
“No pudiendo aparcar cerca de casa, teniendo que pagar por aparcar, sin encontrar aparcamiento, recibiendo multas injustas…”, enumera la federación, que define esta situación como “una discriminación por motivos de discapacidad”.
El resultado es una clara desigualdad entre ciudadanos y una merma en la autonomía personal de quienes dependen de estas medidas para su día a día.
Una solución urgente
El diagnóstico es claro y también lo es la solución: actualizar las ordenanzas municipales.
“Urge que los Ayuntamientos actualicen sus ordenanzas”, reclama FEJIDIF, que insiste en una idea clave: “el reconocimiento en la ordenanza es lo que convierte un derecho legal en un derecho real y ejercitable”.
Mientras tanto, en Jaén, el acceso a derechos básicos sigue dependiendo, literalmente, de dónde se aparque.



