Un libro saca a la luz la historia de los 10.000 mártires de la Guerra Civil
El catedrático Javier Paredes publica 'Hasta el cielo', una obra que documenta la persecución religiosa durante la Segunda República y la contienda española

Ad líbitum, con Javier Pereda
Jaén - Publicado el
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El catedrático de historia contemporánea Javier Paredes ha publicado su último libro, Hasta el cielo (editorial Saint Romance), una obra que ha alcanzado un notable eco en los medios de comunicación. El libro se posiciona en el número 5 en el ranking de libros de historia de Amazon y cuenta con una valoración de 4.8 sobre 5 estrellas, reflejando el interés por el tema que aborda: la persecución religiosa en España.
El título del libro evoca la exclamación que pronunciaban los mártires de la Segunda República y de la Guerra Civil (1931-1939) cuando eran conducidos al martirio en la zona del Frente Popular. Según la obra, esta fue la mayor persecución sufrida por la Iglesia católica en sus 2000 años de historia, con más de 10.000 asesinatos entre obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, de los cuales 2.154 ya han sido canonizados o beatificados.
Un recorrido por el martirio
A lo largo de 183 páginas, fruto de una selección de más de 200 artículos y una exhaustiva investigación, el libro se divide en cinco capítulos. En ellos se aborda la historia de obispos mártires como los de Barbastro, Tarragona o Ciudad Real; religiosas como las carmelitas descalzas o las adoratrices; y religiosos como los mártires de Turón de 1934, los claretianos de Barbastro o los Agustinos del Escorial.
Historias de fe inquebrantable
La obra rescata testimonios conmovedores como el de Francisco Castellón, un ingeniero químico de 22 años acusado de fascista por un Tribunal Popular de Lérida. Cuando el fiscal le preguntó directamente si era católico, él respondió sin dudar: "Sí, soy católico". Su verdadero delito, según se narra, era ser un cristiano conocido.
La noche antes de ser ejecutado, Castellón escribió una carta a su prometida, Mariona Peregrí: "Nuestras vidas se unieron y dios ha querido separarlas. [...] Una cosa quiero decirte, cásate si puedes. Desde el cielo, yo bendeciré tu unión y tus hijos". En la misiva, añadía: "No quiero que llores, espero que estés orgulloso de mí".
No quiero que llores, espero que estés orgulloso de mí"
Otro de los relatos destacados es el del canónigo de la catedral de Vic, Juan Jadeau Oller. Mientras sonreía camino de ser fusilado, explicó a los milicianos que su alegría se debía a que Dios le estaba concediendo las gracias que había pedido, entre ellas, dar su vida por Jesucristo y salvar un alma.
Sus palabras impactaron a uno de los milicianos, que tiró su arma y se arrodilló ante él pidiendo ser salvado. Ante la orden del jefe del pelotón de que se apartara, el hombre replicó: "¿No veis que esto es grande? ¿Hemos de matar a un hombre así?". Finalmente, el miliciano converso se dirigió al sacerdote y le dijo: "Padre, deme la solución, porque prefiero morir con usted que seguir con ellos", y ambos fueron fusilados juntos.
¿Hemos de matar a un hombre así?"
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



