3ª FERIA DE SANTANDER

Oreja para Javier Cortés con un gran lote de La Quinta

El madrileño perdió segunda oreja y la Puerta Grande en el cuarto por la espada. Román, vuelta en el sexto.

Natural de Javier Cortés al primer toro de La Quinta, al que cortó una oreja

 Natural de Javier Cortés al primer toro de La Quinta, al que cortó una oreja EFE

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Director de ‘El Albero'

Santander

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 23:07

“Velero” se llamó el primer toro de La Quinta y de su nombre no nos olvidamos ya hasta el final del festejo. Un animal un tanto distraído en los primeros tercios pero que rompió a embestir con nobleza y clase por ambos pitones. Con ese aire del ‘saltillo’ mexicano, a cámara lenta sus viajes. Javier Cortes se gustó en una faena presidida por el temple y la profundidad que imprimió sobre todo en una gran tanda al natural. En redondo se llegó a relajar para paladear la rítmica embestida del toro. Esta vez su talón de Aquiles, la espada, no fue tal. El volapié fue letal. Y justa la oreja que paseó.

Tras las buenas hechuras que traía por fuera “Goloso” se escondía su alma de diablo por dentro. El de La Quinta despertó para mal tras el primer par de banderillas de José Antonio Carretero. Y cuando Fortes cogió la muleta se confirmaron las sospechas. Siempre con la cara a media altura y midiendo al malagueño. Le avisó en dos ocasiones y en el tercero a punto estuvo de llevárselo por delante. Fortes lo macheteó por bajo y se lo quitó de en medio como pudo. A punto estuvo de escuchar los tres avisos. Un descabello salvador sobre la bocina evitó el trago.

Más cuajado de carnes fue el cárdeno lucero tercero, que sufrió una fuerte voltereta en los primeros tercios. El de La Quinta tuvo cierta nobleza pero le faltó chispa para que labor de Román calase más en los tendidos. Faena correcta del valenciano que tuvo sus mejores momentos al principio de la misma cuando dejó la muleta en la cara del toro para tirar de su embestida. Después todo fue diluyéndose. Media estocada arriba tumbó al toro.

Javier Cortés completó un lote de triunfo al lidiar a “Comerciante”, un astado que sacó un gran fondo de nobleza y calidad por el pitón derecho. Por ese lado basó su trasteo el madrileño. Muy firme y acinturado, no perdió pasos y llevo muy toreada la embestida del toro. Faena corta de metraje que esta vez no tuvo refrendo con la espada. Tres pinchazos antes de la estocada final se llevaron la posible puerta grande que tuvo entreabierta Javier.

Se ovacionó de salida el trapío del quinto de La Quinta. Armonía y seriedad a partes iguales. Después el animal desarrolló una nobleza pajuna que no dijo nada. Tampoco Fortes estuvo despejado de mente y muñecas. Todo acabó en un silencio respetuoso.

El sexto se arrancó de largo al caballo que montaba Pedro Iturralde. Pese al ‘marronazo’, el amable público santanderino ovacionó al picador. El cárdeno se movió mucho en el último tercio. Pero nunca con humillada entrega. La entrega la puso Román, con una faena de poco poso que suplió a base de ligazón y conexión con los tendidos. La estocada la cobró al encuentro. Delantera la colocación. Dos descabellos le dejaron sin el premio de la oreja solicitada. La vuelta recompensó lo hecho.


FICHA DEL FESTEJO 

Santander, martes 24 de julio de 2018. 3ª de Feria. Algo más de media plaza.

Toros de La Quinta, bien presentados, en tipo. Más cuajados los tres últimos. De juego desigual. Destacaron el noble y enclasado primero y el cuarto, también de gran nobleza. Encastado sin humillar el sexto. El resto, más simplones.

Javier Cortés, oreja y saludos tras aviso.

Fortes, silencio tras dos avisos y 

Román, saludos y vuelta.

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