Esto es lo que le pasa a tu cuerpo si no te hidratas adecuadamente en verano
Debido a las condiciones climatológicas, es más importante que nunca mantenerse hidratado

Esto es lo que le pasa a tu cuerpo si no te hidratas adecuadamente en verano
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Si hay algo por lo que destaca el verano es el calor. Pero si no nos cuidamos podemos tener serios problemas con nuestra salud. Y lo más normal en esta época del año es que suframos de deshidratación.
Debido a las condiciones climatológicas, es más importante que nunca mantenerse hidratado, dado que nuestro cuerpo es 65% de agua, y forma parte de cada una de las células de nuestro cuerpo. Pero, ¿qué es la deshidratación?

La deshidratación es el proceso por el cual nuestro cuerpo pierde agua. Es un proceso natural que ocurre todos los días y, que en teoría, no debe suponer ningún problema. Pero, como es verano, expulsamos más agua de lo habitual, sobre todo en forma de sudor. Por lo que, si nuestro organismo no tiene agua suficiente líquido para expulsar de nuestro cuerpo, este comenzará a calentarse. Y, de continuar la exposición a altas temperaturas sin la posibilidad de regularse mediante el sudor, comenzaremos a notar los efectos
Efectos
En primer lugar, sentiremos la boca seca, lo que derivará en una sensación de fatiga. Con el paso de los minutos pasará a ser una sensación de malestar general a la vez que empezaremos a tener mareos. Si esto continua sin tomar medidas, tendremos dolores de cabeza, confusión y desmayos. Si llegamos a tener una deshidratación excesiva, y no hacemos nada al respecto, podremos morir.
¿Cómo podemos saber si estamos deshidratados?
Hay varios indicativos para saber si estamos bien hidratados o no. Uno de ellos es la frecuencia con la que orinamos. Se trata de uno de los principales indicativos de nuestra hidratación. Una persona hidratada tiene la necesidad de ir al baño entre cuatro y siete veces al día. Pero también depende de otros factores. Otra señal dentro de esta es el color de la orina. Básicamente, si el color de ésta es claro, podremos estar tranquilos, porque es una señal de que estamos bien hidratados. Sin embargo, si es oscura y turbia, será un aviso de que no bebemos suficiente agua.

Otro indicativo es el estado de nuestra piel. Dado que es el órgano más grande de nuestro cuerpo, también es un claro reflejo de nuestro nivel de hidratación. La clave es que la piel debe verse brillante, y de un color vivo, mientras que si está seca y apagada será necesario subir nuestra dosis diaria de agua.
Otro factor que nos puede dar aviso de la cantidad de agua que hay en nuestro cuerpo es nuestro estado de ánimo. La deshidratación también afecta a nuestro cerebro, además de que el 70 por ciento del cerebro está compuesto de agua. Por lo que su escasez hará que pensemos con menos claridad, nos irritemos con facilidad e incluso tengamos depresión.



