Algunas celebridades y famosos que bajaron del pedestal tras se acusados de acoso sexual

Artistas, políticos o directores de cine no se han librado de esta lacra 

Algunas celebridades y famosos que bajaron del pedestal tras se acusados de acoso sexual

 

COPE.es

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 19:00

 

Pablo Soto se ha visto obligado a formalizar la renuncia a su acta de concejal en el Ayuntamiento de Madrid tras el presunto caso de acoso sexual dado a conocer en la noche de este martes. El informe encargado por Más Madrid a una experta en estos delitos ha sido contundente, dando credibilidad a la versión de la víctima.

El propio Soto, que fue el responsable de Transparencia y Participación Ciudadana de la exregidora Manuela Carmena, afirmó en su cuenta de Twitter que habló con la militante (supuesta víctima) mientras estaban en el baño, "algo" que dice desconocer y que "tenía tono o significado sexual", y añade que aunque puede ser "un bocachancla" y hacer bromas sexuales a su "familia y amigos cercanos", no recuerda aquel episodio.

 

Atribuye su falta de recuerdo al alcohol y explica que con su peso, 45 kilos, unas cervezas pueden sentarle "mal", pero que "en los últimos años" ha "medido mal la cantidad y la frecuencia" con la que ha bebido, una "falsa salida", señala, "a situaciones de presión demasiado a menudo".

Soto se une así a una larga lista de políticos, famosos o celebridades que se vieron obligados a dimitir o bien vieron dañada su imagen y popularidad por este tipo de escándalos en los últimos años, especialmente con el nacimiento del movimiento Me Too, que surgió hace justo dos años, en octubre de 2017, para denunciar el acoso sexual a raíz de las acusaciones contra el productor de cine y ejecutivo estadounidense, Harvey Weinstein.

Weinstein alcanzó gran popularidad en la década de los ochenta con diversos films independientes de la productora ‘Miramax’, que alcanzó su máximo apogeo en 1989 con la película ‘Sex, Lies and Videotape’ y posteriormente con producciones como ‘Pulp Fiction’ de Quentin Tarantino.

Pero todo aquello se vino abajo en 2017, cuando fue acusado de acoso sexual por parte de varias mujeres, entre ellas de Ashley Judd. Ante aquel escándalo, el productor declaró que iba a alejarse del trabajo y asistir a terapia para “ocuparse del asunto sin rodeos”. En mayo de 2018 fue detenido, y posteriormente puesto en libertad tras pagar la fianza correspondiente, pero nada volvió a ser igual en su vida.

En América el movimiento Me Too ha tenido especial relevancia, y permitió que algunas vacas sagradas bajaran del pedestal en el que se encontraban. Basta con comprobar con el vacío que desde Hollywood se ha hecho al director de cine Woody Allen, después de que en 2018 su hija adoptiva, Dylan Farrow, denunciara el abuso sexual al que fue sometida por parte del cineasta.

Incluso en una carta publicada en ‘Los Ángeles Times’, Farrow se preguntaba “cómo es posible que Weinstein sea expulsado de la industria, mientras Allen recibe millones por sus acuerdos con Amazon.” Le acusaba de haber sido sometida a abusos sexuales cuando era niña y daba detalles sobre unos presuntos abusos sobre los que ya se rumoreó en 1992. Pese a que nunca fue condenado por aquello, lo cierto es que su imagen se ha visto muy dañada.

Tampoco se libraron algunas de las más reconocidas estrellas de los medios de comunicación estadounidenses. Fue el caso de Mattt Lauer, uno de los periodistas estrella de la cadena de televisión NBC News y presentador del programa matinal ‘Today’, que fue despedido después de que una compañera denunciara su “comportamiento sexual inadecuado” en el trabajo. A día de hoy, se continúan desconociendo los detalles de esa acusación ni cuándo tuvieron lugar los hechos. En cualquier caso, la revista ‘Variety’ habló con tres mujeres que se declararon víctimas de acoso del periodista.

La noticia ni siquiera pasó desapercibida para el presidente de EEUU, Donald Trump, que aprovechó este despido mediático para pedir el despido de la cúpula directiva de la NBC. Quizá Trump se sintió identificado con Lauer, ya que un año antes  fue acusado de acoso por más de una decena de mujeres.

Y un episodio idéntico sufrió una semana más tarde otra de las estrellas televisivas del país, Charlie Rose, despedido en este caso de la CBS después de que ocho mujeres acusaran al entrevistador de acoso sexual entre la década de los noventa y hasta el año 2011. Las ocho mujeres eran, según el diario 'The Washington, ex empleadas o candidatas a puestos en el programa 'Charlie Rose' en PBS, animado por el presentador, que también trabajaba para el espacio matutino y contribuía regularmente en la revista televisiva '60 minutes' en CBS.

Los artistas no se han librado de este movimiento. También en EEUU, el presentador e integrante del mítico grupo de los noventa 'Backstreet boys'Nick Carter, fue acusado por Melissa Schuman de haberla violado en 2002, cuando ella tan solo tenía 18 años, mientras que Carter tenía 22 por aquel entonces. Una noticia que publicó tras conocer que el propio artista estaba siendo investigado por otro caso de agresión sexual contra una fanática de 20 años en 2006. Carter lo niega, pero lo cierto es que su vida profesional nunca volvió a ser la misma. También tuvo mucho que ver sus adicciones.

Ya en España, uno de los episodios más mediáticos en los últimos tiempos ha sido el del tenor Plácido Domingo, que la pasada semana dimitió como director de la Óperas de Los Ángeles tras las acusaciones por este tipo de agresiones. Domingo estaba acusado por veinte mujeres de acoso sexual, según una investigación de la agencia Associated Press. Su dimisión de esta institución acabó con el último vínculo que le quedaba con el mundo de la ópera de Estados Unidos.

También tuvo repercusión a comienzos de este 2019 la acusación que pesaba sobre el humorista Antonio Castelo por supuestos delitos de acoso sexual a mujeres, algunas de ellas menores de edad. Incluso unas 7.000 personas firmaron una petición en Change.org pidiendo que el cómico fuera apartado del programa ‘YU, No te pierdas nada’, que se emite en Los 40.  Días más tarde, Castelo fichó por Todo es mentira de Cuatro, suscitando todo tipo de comentarios en las redes sociales.

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