la clave reside en una intervención profesional y especializada temprana
¿Es posible evitar que el dolor de una tragedia se enquiste?
El experto en procesos de duelo José González detalla en COPE las diferencias entre el duelo individual y colectivo y la importancia de validar las emociones para una sanación real

Crónica de Carmen Labayen sobre el duelo individual y colectivo tras la tragedia de los trenes
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Tras una catástrofe o un accidente como el ocurrido recientemente en España, el dolor no solo afecta a las víctimas directas, sino que se extiende por toda la sociedad. Para abordar estas heridas psicológicas profundas, el psicólogo experto en procesos de duelo, José González, ha explicado en COPE las claves para gestionar un duelo colectivo, un proceso que, a diferencia del individual, rompe con la sensación de seguridad de toda una comunidad y se vive en medio del ruido mediático y la urgencia informativa.
Un dolor que rompe la seguridad
Mientras que el duelo individual se centra en la pérdida de una persona y se desarrolla en un entorno más íntimo y personal, el colectivo es más abrupto. Según González, "no solo se rompe un vínculo con una persona, sino que se quiebra una sensación de seguridad, el mundo deja de parecer un lugar predecible". Este impacto repentino y desorganizado genera emociones intensas y mezcladas, como "el miedo, la incredulidad, la rabia, la culpa o la sensación de irrealidad".
El shock no se limita a las familias y supervivientes. La comunidad entera lo sufre: "no solo sufren las víctimas directas o las familias, sino también los equipos de emergencia, los testigos, y la sociedad en general que se identifica con lo ocurrido", señala el psicólogo. En este contexto, puede aparecer el llamado duelo vicario, que es la pérdida de la confianza básica en que el mundo es un lugar seguro, incluso sin haber perdido a un ser querido.
Las primeras horas: proteger, no interpretar
En las fases iniciales de una catástrofe, el abordaje psicológico es "necesariamente más contenedor y menos interpretativo". Lo prioritario no es comprender, sino reducir el impacto psicológico inmediato y proteger a las personas. José González, premiado en el Congreso Mundial de Psicotrauma por su labor en duelo traumático, explica que se trabaja en tres planos: devolver la sensación de seguridad, ofrecer contención emocional legitimando las reacciones y facilitar la conexión social para evitar el aislamiento.
Aprender a vivir con una tristeza sostenible
A la pregunta de qué es lo que más ayuda a superar un duelo, el experto diferencia las fases. Primero, "sostener la situación, dar seguridad". Después, se empieza a tejer el acompañamiento, donde una de las claves es "permitirse las emociones desagradables, pero necesarias para elaborar toda pérdida, la rabia, la ira, la tristeza, la envidia, la culpa". El objetivo, según González, es que estas emociones se vayan colocando para poder "aprender a vivir con una tristeza sostenible".
Uno de los errores más comunes es intentar acelerar el proceso. "Nuestra sociedad es tanatofóbica", afirma el psicólogo, "nos educan de espaldas a la muerte y a las emociones desagradables". Por ello, insiste en la necesidad de permitirse "momentos negros" para, poco a poco, poder empezar a tener "momentos blancos y que no todo sea gris".
Debemos permitirnos sentir y compartir emociones desagradables. Son necesarias para elaborar toda pérdida"
Psicólogo y experto en procesos de duelo
La coordinación entre las administraciones tiene un efecto regulador, ya que la información clara y los recursos coordinados reducen la "sensación de desamparo". Sin embargo, González subraya que la solidaridad ciudadana es aún más importante, porque "repara el vínculo social" y demuestra a los afectados que no están solos.
Finalmente, el experto advierte sobre el peligro de la atención mediática pasajera. Tras unas primeras semanas de mucho apoyo, los dolientes a menudo se sienten desprotegidos. "Cuando la noticia se va a otro sitio, los dolientes se sienten solos, desvalidos, sin apoyo", lamenta, y es precisamente en los meses posteriores "cuando más lo necesitan, porque es cuando salimos de ese estado de shock o de negación".
Cuando la noticia se va a otro sitio, los dolientes se sienten solos, desvalidos, sin apoyo"
Psicólogo y experto en procesos de duelo
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



