Misión en India
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Con la inclusión del arzobispo de Bombay en la Comisión de cardenales que le asesora, de alguna manera, el Papa ha señalado a la India como referencia para la acción misionera de la Iglesia. Los cristianos son una minoría de apenas el 2% de la población, que en ocasiones sufre el hostigamiento de los grupos nacionalistas. Pero esta pequeña minoría desempeña una increíble labor en la lucha contra la pobreza y la marginación de los sectores más vulnerables de la población. La Iglesia goza de enorme prestigio por parte de la sociedad en general, porque no hay otra institución que lleve a cabo una obra semejante. Desde España, a través de Manos Unidas, la Iglesia contribuye a sostener esta presencia, especialmente en el norte del país. Es en estas regiones donde la pobreza es mayor y la población cristiana es más reducida. El peso de la misión recae sobre sacerdotes y religiosas indias procedentes del sur del país. No hacen un anuncio explícito del evangelio, algo a menudo prohibido por las leyes anti-conversión. Al modo de la Madre Teresa en Calcuta, los misioneros anuncian a Jesucristo mediante su testimonio entre los descastados, rescatando a niños abandonados de la calle o luchando por la dignidad de la mujer. Poco a poco surge entre la gente la pregunta que acompañó a la expansión del cristianismo desde sus orígenes: ¿quiénes son estos, que hacen el bien a todos sin distinción y transforman a su paso el mundo en un lugar mejor?



