13 DE ABRIL
Una campaña rara
Rara porque los políticos van a tener que competir con el descanso de la Semana Santa

Una campaña rara
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Estamos en el segundo día de una de las campañas electorales más raras que hemos tenido. Rara porque los políticos van a tener que competir con el descanso de la Semana Santa. El principal medio para llegar a los electores sigue siendo la televisión y muchos van a estar desconectados, cuando todavía hay entre un 30 o un 40 por ciento de indecisos. Además, todos hemos llegamos al final de la campaña casi exhaustos. Es una campaña que en realidad empezó en diciembre de 2015. Los políticos están exhaustos de repetir desde hace semanas unos argumentos que no son argumentos. Llevan meses exasperando el miedo al otro sin hablar del paro, las políticas de familia, el reto demográfico, o el modelo productivo. Los electores tenemos el mismo cansancio.
Paradójicamente, nunca hasta ahora ha sido tan importante el sprint final. En el bloque de la izquierda hay un nueve por ciento de indecisos: son los que dudan entre el PSOE y Ciudadanos. Ciudadanos es el partido con más indecisos, casi cuatro de cada diez. Hay un siete por ciento que duda entre el PP y PSOE. Para movilizar a los abstencionistas, el PSOE quiere agitar el miedo a la derecha. Vox tiene los votantes más fieles. Los votantes del PP dudan si votar al PP o a Ciudadanos. Y para evitar esto, el PP se centra en pedir el voto útil. Faltan mensajes sustantivos, soluciones, argumentos. Casi todo se mueve en el terreno de las sensaciones, de los miedos, de los sentimientos. Es difícil que en esta situación no aumente el hastío y el escepticismo.



