Línea Editorial: "Un humanismo que no puede olvidarse del ser humano"
"Presos de un falso progreso, podemos vernos fácilmente sumidos en un mundo que nos mantenga insensibles y anestesiados"

Escucha la Línea Editorial de COPE en la mañana de este lunes 1 de mayo de 2023
Madrid - Publicado el - Actualizado
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En la última jornada de su viaje apostólico a Hungría, el Papa Francisco ha clamado este domingo por un futuro de puertas abiertas, que nunca se le cierren a nadie en la cara, que permitan experimentar la belleza del amor y del perdón, y que todo ayude al pueblo húngaro a crecer en fraternidad. Ante unos cincuenta mil fieles, el Papa presidió la Santa Misa en la Plaza Kossuth Lajos de Budapest, y lanzó un llamamiento a no excluir a nadie de la Buena Noticia del Evangelio y una encarecida súplica por la paz, que tras el rezo del Regina Caeli hizo extensiva a toda Europa, muy especialmente para Ucrania y Rusia. Después, en su último discurso en tierras húngaras, y citando a Romano Guardini, Francisco pidió a los universitarios que, sin demonizar nunca la técnica, adviertan sus imperativos despóticos, propios de un sistema mecanicista. Si no somos conscientes de los límites, entraremos en la perversa lógica de considerar lícito todo aquello que se pueda hacer, todo ello incluso en nombre de un humanismo que a menudo se olvida de cada ser humano, único e irrepetible. Presos de un falso progreso, podemos vernos fácilmente sumidos en un mundo que nos mantenga insensibles y anestesiados y que nos lleve a descartar a los enfermos, a aplicar la eutanasia, o a abolir las diferencias en nombre de una paz universal, que en realidad se termina por transformar en una persecución fundada sobre la imposición del consenso. Quien ama la cultura, sin embargo, parte del asombro y, consciente de la finitud de la naturaleza humana, se abre al absoluto, siempre en búsqueda inquieta y constante de la verdad.



