ESTAR INFORMADO

  • CIS | El PSOE sube medio punto en una encuesta anterior a la polémica por la tesis de Sánchez

Línea Editorial: Europa y la cuestión migratoria

 

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 11:30

Roma pide corredores humanitarios para los emigrantes que desde Turquía hasta el extremo más occidental de las costas de África pelean para entrar en Europa. El llamamiento del Papa apela a la caridad y a la justicia para resolver un problema dramático justo al mismo tiempo que la Unión Europea parece estar negociando con Libia un acuerdo semejante al suscrito con Turquía y Marruecos. Libia es un Estado fallido en el que las mafias de la trata de seres humanos y del tráfico ilegal de personas campan a sus anchas. No está claro con quien puede negociar la UE en estas condiciones. Lo que sí sabemos es que mientras esto sucede y Europa externaliza la protección de sus fronteras, tres organizaciones no gubernamentales que operan en el Mediterráneo para el rescate de emigrantes han sido forzadas a abandonar sus tareas. La UE ha impuesto un Protocolo que algunas ONGs han suscrito sin que esto reduzca la presión intimidatoria. 

Nadie, tampoco el Papa, dice que éste sea un problema sencillo y mucho menos cuando los gobiernos europeos, lejos de regular las migraciones, permiten que la imagen que percibimos los ciudadanos sea la de la anarquía. En este escenario el miedo vence al realismo y la consecuencia son actitudes defensistas que nos llevan a esconder la cabeza bajo el ala. La cuestión migratoria es un asunto de derechos humanos y no exclusivamente de seguridad y defensa. Cambiar la perspectiva y ampliar la mirada, contar con quienes día a día trabajan con emigrantes y abordar el diseño de una política migratoria común son solo un primer paso que, sin embargo, nadie en la UE parece dispuesto a dar.

Lo más