LÍNEA EDITORIAL
Un gesto de gran coraje
El Presidente de la República de Francia está de visita en Ruanda. En la capital, Kigali, Macron ha pronunciado un discurso memorable

Un gesto de gran coraje
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
El Presidente de la República de Francia está de visita en Ruanda. En la capital, Kigali, Macron ha pronunciado un discurso memorable. En memoria del genocidio perpetrado en Ruanda, ha reconocido la responsabilidad de su país, que no su complicidad, y ha anunciado el regreso de un embajador francés a Ruanda. Una decisión, ha subrayado Macron, que normalizará las relaciones entre ambos países.
Francia, ha dicho Macron, tiene un deber que cumplir: mirar la historia de frente y reconocer públicamente el sufrimiento causado al pueblo ruandés. El gesto, en palabras del presidente Paul Kagame, da muestra de un gran coraje. Y, ciertamente, así es. No es sencillo que el primer mandatario de un país que fue una potencia colonial, y que no siempre lleva a cabo una política exterior respetuosa con la soberanía de quienes fueron colonias, reconozca algo así. Macron ha dicho que los genocidios no tienen excusa. Francia no escuchó debidamente a quienes alertaban de lo que podía suceder y cuando se desencadenó el horror, guardó silencio durante demasiado tiempo.
Erigir un memorial es un primer paso para restituir la identidad de las víctimas cuyos nombres quedan esculpidos sobre la piedra. El Presidente inauguró su mandato con la intención de normalizar las relaciones con Ruanda, y esta visita es el cierre de un etapa. Después, ha dicho Macron, vendrá todo lo demás.



