Europa y el Brexit
Lo que debieran plantearse a estas alturas es si el Reino Unido ofrece garantías suficientes de lealtad institucional

Europa y el Brexit
Madrid - Publicado el
1 min lectura
A la espera de lo que decidan los líderes de la Unión Europea respecto a una nueva prórroga para el Brexit, lo que debieran plantearse a estas alturas es si el Reino Unido ofrece garantías suficientes de lealtad institucional. O si la compleja situación política interna en el Reino Unido va a agudizar un proceso que ya se percibe como traumático, tanto para los ciudadanos como para un sistema político lastrado por el desconcierto y la incapacidad de los líderes de ofrecer un horizonte de esperanza en un aparente callejón sin salida. La prórroga que ha solicitado Theresa May hasta el 30 de junio es el reconocimiento del fracaso de su gobierno y de todo el sistema institucional británico.
La Premier británica ha buscado tiempo y comprensión en sus visitas a la canciller Merkel y al presidente Macron, preparatorias de la Cumbre Europea. Pero la verdad es que la paciencia europea tiene un límite y a estas alturas se debe exigir claridad a los británicos y un calendario practicable. A fin de cuentas han sido ellos quienes iniciaron esta fiesta.
La creciente irritación de los países de la Unión y el desgaste debido a la torpe gestión compartida por el Gobierno y el Parlamento británicos, están convirtiendo la cuestión del Brexit en un espejo de la erosión de un proyecto que había ilusionado a generaciones de ciudadanos. Todo esto ocurre en vísperas de unas elecciones al Parlamento europeo en las que se anuncia el crecimiento de los populismos euroescépticos y se echa en falta un liderazgo político y moral sólido de la Unión.



