Boletín

22 DE FEBRERO

Se avecinan pruebas para la unidad de Europa y de la OTAN

Las últimas amenazas contra Occidente del presidente ruso, Vladimir Putin, son un adelanto de las tensiones que se avecinan

 

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 06:01

Vuelven aires de Guerra Fría. Las últimas amenazas contra Occidente del presidente ruso, Vladimir Putin, son un adelanto de las tensiones que se avecinan. Harto de los incumplimientos rusos, EE.UU. anunció el 1 de febrero que se retira del acuerdo de misiles nucleares de rango intermedio de 1987. La gran perjudicada es Europa, que volverá a la diana de un tipo de armamento que no deja tiempo al país atacado a reaccionar, lo que aumenta exponencialmente el peligro de decisiones precipitadas y escaladas fatales. Hay pocas esperanzas de que rusos y americanos lleguen a un acuerdo antes de que se materialice la ruptura en agosto. Esto dejaría pocos argumentos para prorrogar más allá de 2021 el tratado New Start, el último freno a una carrera nuclear total, con el agravante de que en escena existen hoy nuevos actores, como China, Corea del Norte o Pakistán. En el origen de la crisis está claramente Rusia, que pese a su situación de debilidad interna juega bien sus cartas. En la crisis de los 80, Europa cerró filas con EE.UU. Hoy, con un presidente norteamericano que no pierde ocasión de dividir a los europeos, esa reacción es impensable, pero tampoco será fácil un cierre de filas en torno a Bruselas. La UE y la OTAN afrontan amenazas serias contra su unidad. Mientras, Vladimir Putin se frota las manos. Y empieza a tender a Europa ramas de olivo envenenadas.

Lo más