No se debe frustrar el deseo de libertad de los venezolanos
Escucha la línea editorial del mediodía de este lunes, 5 de enero

Madrid - Publicado el
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Han pasado todavía pocas horas desde que Maduro fuera detenido y trasladado a Nueva york por el ejército de Estados Unidos, y se acumulan los interrogantes y las preocupaciones cara al futuro. Trump ha optado por la vía de negociar con el régimen chavista una transición nada definida y sembró la confusión al negar autoridad moral a María Corina Machado para sumir el gobierno de Venezuela.
Es cierto que, más tarde, el Secretario de Estado, Marco Rubio, matizó que Machado sí goza de ese reconocimiento moral, pero no estaría, a su juicio, en condiciones de asumir el poder en este momento.
La administración Trump parece confiar en un personaje siniestro como Delcy Rodríguez para conducir un proceso cuyas reglas y tiempos se desconocen, advirtiéndola que debe someterse a sus indicaciones.
Conviene despejar cuanto antes todas estas sombras y saber claramente si Estados Unidos quiere pilotar una transición rápida y segura a la democracia plena o simplemente asegurar en Caracas alguien sumiso a sus intereses.
El Papa León XIV subrayó este domingo que “el bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración”, garantizando la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución y respetando los derechos humanos”.
De momento ese bien no llega, y se perfila un periodo lleno de peligros. Sería imperdonable que, después de esta operación, se frustrara el deseo de libertad y democracia de los venezolanos.



