Boletín

La huelga estudiantil para frenar el cambio climático llega a España

Juventud por el clima convoca más de cincuenta concentraciones en toda España

Laura Otón
@lauramoton

Redactora de informativos

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 10:59

Greta Thumberg con quince años ha sido el aldabonazo para las conciencias generacionales de los 'milennials' y 'post milennials', las denominadas como generación Z y generación T. Ese grupo de jóvenes hoy, que serán los adultos del mañana, ven peligrar su futuro a consecuencia del cambio climático. Por eso, esta niña sueca cada viernes de su vida, desde hace un año, lleva protestando en el parlamento de su país por lo que considera un derecho fundamental. Además, esta lucha le sirve para exigir a su Gobierno medidas concretas contra el cambio climático. Su protesta se ha vuelto global; los #Fridaysforfuture no hace nada más crecer. Empezaron secundándose en Bruselas para contagiar después al resto de Europa, y hoy millones de jóvenes en todo el mundo se manifiestan en más de mil ciudades de 85 países.

De hecho, la propia Greta lleva meses alentando a jóvenes de todo el mundo a favor de esta causa. En septiembre de 2018 escribía un tuit con vídeo en el que decía "la lucha continúa". 

Nos cuentan en el manifiesto de 'Juventud x el clima' que Greta es una niña asperger y de mutismo selectivo, “solo habla cuando cree que es necesario hacerlo; sin embargo, no ha dejado de viajar (en tren, por supuesto) y de pronunciarse por todas partes en estos últimos meses. Con su ejemplo, apela a incomodarnos hoy, para dejar de destruir el mañana: Lo que necesitamos más que esperanza, es acción. Cuando se empieza actuar, la esperanza está en todas partes”.

En España, María Pardillos ha hecho suya la causa de Thumberg. Tiene veinte años y estudia Filosofía y Psicología en la Universidad de Zaragoza. Hoy es una de las más de cincuenta ciudades y localidades que en España están llamadas a la Huelga estudiantil por el clima. “Siempre he estado interesada en el ecologismo y llegó #Fridaysforfuture. ¡Es un movimiento increíble! Y pensé: hay que estar a tope con esto”, explica María.

Sentada de jóvenes por el clima en el Congreso

Pablo Blázquez Domínguez

Se consideran un movimiento apartidista, es más, es un tirón de orejas para todos aquellos partidos, para todos aquellos Gobiernos que no se toman en serio la necesidad de luchar contra el cambio climático. “La juventud se está levantando porque la realidad es que no tenemos futuro, estamos invirtiendo mucho tiempo en los estudios, en formarnos para un futuro incierto porque si seguimos manteniendo el ritmo que llevamos ahora, la situación es insostenible. El cambio climático es una realidad”.

Dicen estar tan desvinculados de los partidos que hace unos días un grupo de jóvenes de este movimiento acudieron a Estrasburgo, sede del Parlamento Europeo, con el objetivo de explicarles a los representantes europeos la necesidad de una acción global. Marta explica que la mayoría de los parlamentarios se ausentaron y que a ellos no les dejaron hablar: “No nos sentimos escuchados, había más jóvenes- tres por cada país- que políticos tomando decisiones, se iban en mitad del debate, no nos dejaron hablar...una pena. Ni siquiera invitaron a Greta Thumberg”, explica, “ eso sí, ha sido muy importante dejar de vernos por videoconferencia”.

Porque esta generación entre la Z y la T, es la generación de la comunicación digital y es así como se ha creado este movimiento que ha ido tomando forma en las redes sociales y en Internet. Eso sí, pasado por el tamiz del asamblearismo, tan antiguo como la democracia griega. Porque si algo tiene este movimiento es que intenta mezclar ingredientes sociales de cada época para hacer un cóctel que esperan que funcione a nivel global: “ No hay movimiento político, somos apartidistas. No hay personas adultas por encima de los demás, somos horizontales. No hay puestos de responsabilidad, las personas a nivel de como se involucran van tomando unas tareas y otras”, explica María con mucha pasión cuando le preguntamos si ella es la representante del movimiento 'Juntos por el Clima' en Aragón. “No represento a nada, no somos representantes nada más que de nosotros mismos según un acuerdo internacional que tenemos. Todo pasa por asamblea, hay una coordinación estatal, lo que se decide por asamblea a nivel local se comunica. Es un movimiento que crece de raíz como el césped, es autónomo, hay comunicación pero hay autonomía en los territorios”.

Tomás Castillo lleva la comunicación del movimiento en España, él en realidad trabaja en Recursos Humanos, esto es un voluntariado “que nadie vea una mano negra detrás de nosotros, empezamos dos, se sumaron cuatro y al final uno hace la página web, el otro se mueve en redes y esto ha ido creciendo así”. María explica que “Siempre he estado al tanto del movimiento ecologista que lo ves en redes sociales, en los medios, lo comentas con tus amigas y dices: aquí hay que hacer algo”.

Sentada de jóvenes por el clima en el Congreso

Pablo Blázquez Domínguez

María como otros muchos estudiantes que hoy salen a la calle está comprometida con el activismo desde la universidad: “Vamos a llegar hasta que pare todo esto, hasta que no veamos que la realidad está cambiando, hasta donde haga falta”. Para María como para todos los jóvenes son importantes las acciones personales. Ella es vegetariana, consume productos de proximidad que no contaminan tanto, y viaja en tren en vez de en avión, pero no es suficiente: “No podemos reducir nuestro discurso a la responsabilidad personal, porque por muchas personas que nos involucremos necesitamos un cambio de raíz, un cambio global. Es muy importante las acciones personales pero al mismo tiempo la acción global de todo el mundo”.

Los Friday For Future llegan a España, la huelga estudiantil se une al movimiento global y europeo, y, según estos jóvenes, en palabras de María: “Esto es el principio, está empezando ahora, acaba de nacer y por eso esto va creciendo y para adelante que vamos”.

Lo más