JULIAN ASSANGE

Garzón: la situación de Assange es arbitraria y ataca la libertad expresión

El exjuez y jefe del equipo de abogados del activista Julian Assange, Baltasar Garzón, ha afirmado que la situación de que es objeto el fundador del portal WikiLeaks es "arbitraria" y supone un ataque a la libertad de expresión y de acceso a la información.,Garzón ha participado en Alicante en la presentación de las candidaturas del partido Actúa a las elecciones del 26 de mayo, donde él opta al Parlamento Europeo, y ha sido preguntado por la situación procesal de Assang

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13:38

El exjuez y jefe del equipo de abogados del activista Julian Assange, Baltasar Garzón, ha afirmado que la situación de que es objeto el fundador del portal WikiLeaks es "arbitraria" y supone un ataque a la libertad de expresión y de acceso a la información.

Garzón ha participado en Alicante en la presentación de las candidaturas del partido Actúa a las elecciones del 26 de mayo, donde él opta al Parlamento Europeo, y ha sido preguntado por la situación procesal de Assange, que ha estado desde junio de 2012 hasta el pasado 10 de abril en la embajada de Ecuador en Londres, con la condición de asilado.

El asesor jurídico de Assange ha enfatizado que han sido casi 7 años "muy duros" para el activista australiano, de quien ha repetido que las investigaciones judiciales de Suecia son un "artificio y una excusa para dar cobertura a la persecución real de Estados Unidos por la publicación masiva de documentación en noviembre de 2010 y posteriormente".

Esa información, ha recordado, "acredita crímenes de lesa Humanidad y gravísimos de corrupción y actos ilícitos de las instituciones norteamericanas, principalmente vinculadas a la inteligencia, en otros países y específicamente en Irak y Afganistán".

"Esa es la verdadera causa" de la situación que soporta Assange, actualmente detenido en una prisión de máxima seguridad en el Reino Unido a la espera de que se resuelva una petición de extradición a Estados Unidos, donde se le reclama por las filtraciones de documentos secretos hechas por su portal.

Garzón ha manifestado que "todas las instituciones internacionales" a las que ha acudido la defensa, entre las que ha citado el Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias, el Alto Comisariado de Derechos Humanos de la ONU, la Comisión Interamericana y la Corte Interamericana de DDHH, así como el relator de privacidad tortura, les han dado "la razón" en el sentido de que Assange es víctima de una situación "arbitraria".

"Vamos a seguir peleando y a ver cómo acaba esto pero si antes había alguna duda, ahora está clarísima la persecución política por razones de ataque a la prensa y a los principios básicos de la libertad de expresión", en opinión del exjuez.

Ha comentado que Ecuador puso fin "arbitrariamente" al asilo sin dar razones que "respondieran a la realidad" y ha lamentado que no se garantizara el principio "de no devolución" y que el país iberoamericano, incluso, ahora "coopere con el agente de persecución, Estados Unidos, facilitándole pruebas, datos y documentos".

Ha añadido que esto "altera la propia institución del asilo", por lo que lo intenta hacer valer tanto en la jurisdicción ecuatoriana como en la internacional.

De la investigación judicial de Suecia, la defensa de Assange no tiene "ningún problema" en presentarse para debatir y defenderse ya que, según Garzón, tienen "todos los datos, documentos y pruebas suficientes para demostrar" su inocencia.

Ha añadido que Suecia ya archivó dos veces la causa y que ahora decide reabrirla "sin dar más argumento que ahora está en prisión y no en la embajada".

Para Garzón, esto es sorprendente porque "no hay ningún hecho nuevo" y la Justicia sueca "vuelve a comenzar" para, en su caso, emitir una orden en el futuro.

En cuanto a la reciente detención, por parte de la Policía Nacional española, de cuatro personas sospechosas de haber intentado vender vídeos e información sobre la vida de Assange en la embajada ecuatoriana, el magistrado ha señalado que los arrestados trataban de "mercadear" con información "obtenida ilícitamente" de grabaciones de la propia embajada.

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