TRIBUNALES CASTELLÓN

Condenado a 18 años de prisión el joven acusado de matar a otro a hachazos

La Sección Primera de la Audiencia de Castellón ha condenado a dieciocho años de prisión y al pago de una multa de 360 euros al joven acusado de matar a otro de doce hachazos en el conocido como caso Maikel, por unos hechos calificados de asesinato por los que ya se juzgó y condenó a dos menores de edad.,El magistrado ha dictado sentencia de acuerdo con el veredicto emitido por el jurado popular tras el juicio celebrado los días 26, 27 y 28 de noviembre y le declara auto

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:50

La Sección Primera de la Audiencia de Castellón ha condenado a dieciocho años de prisión y al pago de una multa de 360 euros al joven acusado de matar a otro de doce hachazos en el conocido como caso Maikel, por unos hechos calificados de asesinato por los que ya se juzgó y condenó a dos menores de edad.

El magistrado ha dictado sentencia de acuerdo con el veredicto emitido por el jurado popular tras el juicio celebrado los días 26, 27 y 28 de noviembre y le declara autor de un delito de asesinato y de un delito leve de hurto, según el fallo hecho público este martes por el Tribunal Superior de Justicia valenciano.

La Audiencia considera probado que el acusado se concertó con otros dos menores ya juzgados y condenados por los mismos hechos para causar la muerte de la víctima el 6 de enero de 2017 para saldar una deuda con varios objetos.

"Tras fingir durante un tiempo un ambiente distendido en el curso del cual consumieron marihuana, cocaína y alcohol", según recoge el relato fáctico de la resolución judicial, "consiguieron que bajase al garaje de la casa".

Mientras la víctima se encontraba distraída y de espaldas buscando esos objetos con los que iba a saldar su deuda, el procesado y los otros dos menores le asestaron un fuerte hachazo en la cara al que siguieron otros once, tras lo cual cavaron un hoyo en un huerto existente en las inmediaciones y enterraron su cadáver.

El fallo, que puede ser recurrida ante la Sala de lo Civil y Penal del TSJCV, establece que el acusado "desplegó un comportamiento agresivo" y no dio oportunidad alguna a la defensa de la víctima, a quien también sustrajo dinero, sustancias estupefacientes, un teléfono móvil, alguna joya y una bicicleta tras su muerte.

Así, de conformidad con el veredicto del jurado, el magistrado acuerda imponer una pena de dieciocho años de cárcel por el delito de asesinato y por el delito leve de hurto a una multa de 360 euros.

La defensa del acusado pedía que se rebajara la categoría penal a homicidio, al considerar que éste no planeó los hechos, se dejó manipular por los otros dos implicados en la muerte de Maikel y que además posee una "inteligencia límite", por lo que recurrirá el fallo.

Pese a que el juicio se celebró a puerta cerrada para "evitar que se repitieran los incidentes que se produjeron durante el juicio a los dos menores", durante la segunda sesión se produjo un incidente en la sala que se saldó con cuatro detenidos después de que el padre de Maikel -quien tenía un permiso especial para estar en la sala junto a la madre- se abalanzara sobre el acusado para agredirle.

Con el tumulto, que se escuchó fuera de la sala, irrumpieron en la misma la mujer de la víctima y un hermano y un cuñado de éste "burlando el dispositivo especial de seguridad que había habilitado la Guardia Civil tras ser informada de los riesgos".

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