Juicio del Alvia: el interventor del tren declara en esta nueva jornada. Crónica Patricia Iglesias

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La conversación telefónica de 100 segundos mantenida entre el maquinista Francisco José Garzón Amo y Antonio Martín Marugán, el interventor del Alvia accidentado el 24 de julio de 2013 en Santiago, ha pasado a ser una de las claves del juicio al ser ocultada, negada, e incluso tachada como "ilegal".
Esa llamada teléfonica que según los instructores del atestado, los policías nacionales que declararon en la jornada de ayer, fue negada por el interventor, que ante el jurado del caso ha asegurado que "fue una llamada de servicio. No era consciente del lugar del trayecto en el que se encontraban". Y en su defensa, ha alegado que "el maquinista pudo no contestar la llamada".
Algunos de los abogados defensores han cuestionado que esa llamara fuera tan fundamental y ha obligado a intervenir a la juez para pedir al letrado que rebaje el tono.
Ni el maquinista ni el interventor dieron información sobre la llamada
"Intentamos valorar si hubo algún tipo de distracción", declaraba este martes el secretario del atestado ( ya que el instructor del mismo falleció), e indicaba que el revisor solamente había admitido una comunicación "breve" en Ourense y ninguna otra, y, cuando se le volvió a cuestionar por si habían estado en contacto más veces, rechazó nuevamente tal extremo.
Más adelante, una vez se constató la existencia de ese diálogo entre Amo y Marugán en los accesos a la capital gallega, el órgano judicial fue el que decidió pedir declaración directamente ante el instructor.
"Ni el maquinista ni el interventor nos dieron información sobre la llamada. Lo descubrimos cuando indagamos", recalcó el secretario del atestado ante la atenta mirada de la magistrada presidenta María Elena Fernández Currás.
Los instructores del atestado solamente supieron de la existencia de esta llamada a través del análisis de las entradas y salidas de los tres teléfonos que el conductor llevaba consigo, dos de ellos privados y uno corporativo, aparte de un Ipad.



