Esther, la propietaria señalada por Irene Montero: está desesperada, sufre amenazas y toma ansiolíticos

Madrid - Publicado el - Actualizado
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Esther está desesperada y tomando ansiolíticos para aguantar la presión. Ha contado a COPE que lleva un año recibiendo amenazas por parte del sindicato de Llogaters de Barcelona, que se ha personado tanto en su trabajo como en su casa. Los inquilinos están viviendo sin contrato más de un año. El desahucio se paralizó porque la familia tiene un hijo menor. “Creo que con enseñar el DNI del hijo fue suficiente”, cuenta a la COPE Esther. “Pero yo también tengo dos hijos menores y una situación muy complicada en mi casa. Mi marido sufrió un ictus hace un año”, añade la mujer.
Su verdadera pesadilla empezó el 31 octubre de 2018. En esa fecha, finalizaba el contrato de alquiler de su vivienda. Un contrato por tres años que se había renovado varias veces. Los inquilinos llevaban ya viviendo en esa casa diez. Esther no quería renovarlo por aquel entonces pero un problema familiar hizo que no tuviera más remedio que plantear una renovación con subida de precio. En diez años no había subido el precio de alquiler ni un céntimo.
La agencia inmobiliaria que gestionaba su inmueble le recomendó aumentar el precio a los 1.500 euros. Ella quiso dejarlo en 1.300 porque su relación con los inquilinos era buena. La familia a la que alquila el piso no quiso negociar. Se cerraron en banda desde el principio. Y como ella mismo reconoce “no se han dignado en este tiempo a buscar otra casa". "Se han encaprichado con mi vivienda”, ha asegurado a COPE.



