Alberto (66), jubilado en Tailandia: "Esta casa fue una oportunidad y era la última que les quedaba, me salió por 62.000 euros"
Alberto cuenta que era empleado de banca y cuando se casó, intentó vivir entre España y Tailandia. Sin embargo, finalmente decidió mudarse al país del sudeste asiático

Captura de pantalla de Antonio explicando cómo es su vida en Tailandia
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Alberto tiene 66 años, es jubilado y lleva 12 años viviendo en Tailandia, concretamente en Udon Thani, una ciudad del noreste del país. No es un destino habitual para los españoles que deciden dar el salto al sudeste asiático, y él mismo lo deja claro desde el principio. "Esto es más barato; es una ciudad del noreste de Tailandia, en la región de Isan, que es la más pobre", explica.
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Una zona tranquila, alejada del turismo masivo, donde la mayoría de extranjeros son jubilados. "Todos son expatriados, viviendo aquí, pero son expatriados", cuenta.
Alberto reconoce que no es un lugar fácil para empezar de cero sin apoyo. "Algún español que quiera vivir en el interior, pues si no tiene un contacto, mejor que empiece por otro lado, donde esté más acompañado", asegura. En su caso, ese vínculo existe: su mujer es tailandesa. Y eso lo cambia todo.
Una casa sencilla y una economía asumible
Su historia no responde al cliché del jubilado que se va fuera de España buscando lujo. Alberto habla de una vida sencilla y bien calculada. "Era empleado de banca", explica, y aclara que su situación no es comparable a la de cualquiera que piense en jubilarse fuera.

Tierras agrícolas y paisaje en el noreste de Tailandia
La decisión, al principio, fue práctica y se planteó la idea de vivir entre un país y otro: "Seis meses aquí y seis meses en España". Sin embargo, admite, "eso económicamente no se puede mantener, y menos con una casa en España pagando impuestos, comunidad, luz, todo... porque aunque no estés", ha dicho, "te cobran igual". Fue entonces cuando tomó la decisión de mudarse definitivamente a Tailandia y allí encontró la oportunidad.
Alberto cuenta que estuvo mirando mucho "y por unas casualidades, esta era la última casa que les quedaba, me costó unos 62.000 o 63.000 euros, hace ocho años o por ahí". Una casa modesta que han ido adaptando poco a poco. "Añadí una cocina y las obras son baratas, pero a veces lo barato es caro", explica. Además, matiza que muchos agricultores se convierten en albañiles cuando no hay trabajo en el campo.
El entorno es tranquilo y funcional, y apunta que "estas casas son diferentes, mas pequeñas, tranquilísimas". Y aunque su nivel de vida es cómodo, la percepción local es otra, alegando que "ellos creen que yo soy millonario".
Una vida sin prisas y sin estrés
Más allá del dinero, Alberto insiste en el cambio de ritmo: "Aquí vives mucho más tranquilo, más despreocupado". Reconoce que no fue inmediato y que tuvo un problema "para cambiar el chip", alegando que en España se va a una velocidad distinta a la que hay en Tailandia. A día de hoy, su mujer no trabaja. "Le dije que lo dejara y que los 200 euros que ganaba se los daría yo, que estuviera con la familia, que es lo que ella quería"

Avión de AirAsia en la puerta de embarque del Aeropuerto Internacional de Udon Thani, provincia de Udon Thani
Cuando vuelve a España, explica, nota el contraste, y asegura que ahora "ya me cuesta y veo que no soy el único". De hecho, el sentimiento de hogar está claro. "A las tres semanas o así ya me quiero volver", una escena que se repite cada vez que aterriza en Udón, alegando que es entonces cuando "estoy en casa".
Después de más de una década allí, Alberto lo resume sin rodeos: "Ahora no tengo ningún problema, ni inquietud, ni nerviosismo, ni estrés. Yo no conozco a nadie que tenga estrés aquí" y concluye diciendo que después de 12 años en la zona es, posiblemente, "de los españoles que más tiempo lleven aquí".




