TEATRO REAL

El Real regresa con un "Fausto" convertido en una especie de "Steve Jobs"

Varias personas pasean ante la fachada del Teatro Real de la Plaza de Oriente de Madrid. EFE

Varias personas pasean ante la fachada del Teatro Real de la Plaza de Oriente de Madrid. EFE

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:43

El Teatro Real estrena su 22º temporada con la ópera "Faust" de Charles Gounod, una propuesta escénica de Álex Ollé (Fura dels Baus) en la que el protagonista de la obra de Goethe ("Fausto") se convierte en una "especie de Steve Jobs" con el que pretende animar al público a "vivir el momento".

Cuatro años después de estrenar este montaje en la Ópera Nacional de Holanda esta versión operística del clásico mito será la encargada de abrir esta nueva temporada del Real, que, según ha recordado su presidente, Gregorio Marañón, "continúa" celebrando el Bicentenario de institución.

Así, desde el 19 de septiembre y hasta el 7 de octubre -17 funciones- el escenario del coliseo madrileño acogerá esta coproducción junto a la Nationale Opera & Ballet de Ámsterdam que estará dirigida en la parte musical por el israelí Dan Ettinger, quien debuta en Madrid al frente de la orquesta y coro del Real.

Según ha declarado Ollé en una grabación expuesta durante la rueda de prensa, "Fausto somos todos" y por eso el público "en un segundo" se sentirá representado en este hombre al que darán vida los tenores Piotr Beczala e Ismael Jordi.

"Es un sabio que llega a una edad avanzada y se da cuenta de que no ha vivido lo suficiente (...) la obra nos anima a vivir el momento, a no esperar a ser viejos para vivir lo que queremos", ha descrito el artista quien, junto al escenógrafo Alfons Flores, y al más puro estilo de la Fura dels Baus, han recurrido a "artificios dramatúrgicos" para darle vida a este atormentado personaje.

Es decir, en esta propuesta, con gran carga teatral, Fausto se enmarca en un laboratorio, donde trabaja, convertido en una "especie de Esteve Jobs", en un inmenso ordenador que simula el cerebro humano, y del que van surgiendo arquetipos de la sociedad actual, muy reconocibles por el público, como enfermeras, muñecas Barbie o estudiantes.

Según ha contado el intendente del Teatro Real, Joan Matabosh, se trata de una ópera estrenada en el Théâtre Lyrique de París, el 19 de marzo de 1859, y que no gozó de éxito, aunque con el tiempo se ha convertido en una ópera "emblemática" después de que este título se "consagrara" en Alemania.

Pero, según ha remarcado Ettinger, se trata también de un "Fausto muy Goethe donde queda muy claro cuál es el origen literario" de la ópera. Aunque Gounod (1818-1893), ha matizado, en su versión "cambia el orden de importancia" a los personajes de la novela, como a Margarita, a quien pese a ser una de los pilares de la obra aquí es un "personaje menor".

Según han destacado también tanto Matabosch como Ettinger, es una ópera al "estilo francés pero muy alemana" ya que el compositor francés introduce, entre otros, un "gran coro".

El elenco de cantantes se completa con las sopranos Marina Rebeka y Irina Lungu en el papel de Marguerite; los barítonos Luca Pisaroni, Erwin Schrott y Adam Palca como Méphistophélès, Stéphane Degout y John Chest, como Valentin; y las sopranos Serena Malfi y Annalisa Stroppa en el papel travestido de Siébel.

Estrenada en el Teatro Real en 1865, seis años después de su fría premiere en Paris, "Faust" se convirtió en una de las óperas más representadas en Madrid hasta el cierre del teatro en 1925.

Desde su reapertura se han ofrecido 10 funciones, en febrero de 2003, con una producción de homenaje a Gotz Friedrich.

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