TEATRO ESTRENO
"Los hermanos Machado", un ejercicio de reconciliación entre las dos Españas
Dos hermanos, dos historias, una vida en común y una controversia: la política. Los autores Antonio y Manuel Machado son el claro ejemplo de una familia dividida por la guerra, por las ideas y el territorio en el que vivieron la contienda.
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Dos hermanos, dos historias, una vida en común y una controversia: la política. Los autores Antonio y Manuel Machado son el claro ejemplo de una familia dividida por la guerra, por las ideas y el territorio en el que vivieron la contienda.
"Los hermanos Machado", un texto de Alfonso Plou, al que acompañan en la dramaturgia Carlos Martín y María López Insausti, recompone una conversación que nunca existió entre los autores de "La Lola se va a los puertos".
"La muerte impide un diálogo entre hermanos y con esta función lo que busco es permitir esa conversación que no pudo ser", señala Plou.
Lo que pretende el autor es un "ejercicio de auténtica reconciliación, en un diálogo en el que ambos exponen sus temores, experiencia y su amor mutuo; es contar lo que se ha contado poco: cómo algo te divide sin poderlo evitar -en este caso la guerra- y que al mismo tiempo te está definiendo".
Dirigida por Carlos Martín, protagonizada por él mismo, Félix Martín y Alba Gallego -quien representa a varias mujeres en la vida de los dos hermanos, un nexo entre ambos-, "Los hermanos Machado" se sube al escenario del teatro Bellas Artes, donde permanecerá hasta el 16 de julio.
La historia cuenta el regreso a la casa familiar de Manuel Machado al terminar la Guerra Civil. Una casa que compartían en Madrid su madre y su hermano Antonio, huidos a Francia donde finalmente morirían con pocos días de diferencia, sin que Manuel pudiera llegar a tiempo para verlos con vida. Un lugar en el que no ha cambiado nada y ha cambiado todo.
La Guerra Civil separó a los dos poetas, como a tantas familias. "Una familia republicana en origen que, sin embargo, se distanció por la contienda, como muchas otras".
Tres años estuvieron sin hablarse los dos hermanos. A Antonio el alzamiento le pilló en Madrid y a Manuel en Burgos, donde se había desplazado a ver a un familiar de su mujer.
Fue detenido y tras un interrogatorio de varios días, "en los que piensa que puede ser fusilado", señala Plou, sale por intermediación de gente cercana al alzamiento. Un momento en el que se fragua su transformación política y acaba convertido en un intelectual del régimen franquista, "en parte por salvar la vida, aunque él lo justifica por su cristianismo y la deriva que toma la República".
Aunque escribió un himno a la República, fue popular por sus poemas a Franco, Queipo de Llano o José Antonio. "Son cosas que se han contado poco"; incluso fue nombrado académico de la Lengua en esa etapa.
Manuel es el hermano mayor, el que condujo en sus primeros pasos poéticos y vitales a Antonio; con él conoció el éxito gracias a sus autorías compartidas.
"Manuel es el que le abre las puertas de la bohemia y la poesía; están plenamente integrados", pero al llegar la guerra cada uno se compromete con un bando distinto.
"Es una historia apasionante que cuanto más profundizas más cercano te sientes a ella", subraya Plou, que reflexiona sobre el poder de la palabra. "Si tuviésemos la capacidad de contarnos las cosas, de hablar, llegaríamos un entendimiento".
Un espectáculo que "sigue plenamente vigente porque aún no se sabe todo lo que pasó en la Guerra Civil y, teniendo en cuenta la perspectiva política que afrontamos, parece que se quiere volver a silenciar lo que ocurrió".



