El párroco de Adamuz, orgulloso de su pueblo: "Nadie les pidió ayuda, salió de cada uno y han sabido actuar como buenos samaritanos"
Rafael Prados Godoy narra en 'El Cascabel' de TRECE la ola de solidaridad que desató el trágico accidente de tren y cómo la localidad se volcó con las víctimas

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El párroco de Adamuz, Rafael Prados Godoy, ha relatado en el programa El Cascabel de TRECE, dirigido por José Luis Pérez, la sobrecogedora respuesta de su comunidad tras el grave accidente de tren ocurrido en la localidad. En las horas posteriores a la tragedia, el sacerdote ha estado en contacto directo con muchos de los familiares de las víctimas, ofreciendo consuelo y acompañamiento en momentos de máxima incertidumbre.
Para las personas que todavía esperan noticias de sus seres queridos, Prados Godoy ha subrayado que el consuelo más efectivo es la escucha activa. "Lo que ellos necesitan, creo que es que se les escuche, no tanto que le digamos algo, sino simplemente que te vean, que les mires a los ojos, que escuches por lo que están pasando, para que de alguna forma ellos se puedan desahogar", ha explicado. Este fue el mismo enfoque que adoptó el obispo de Córdoba al día siguiente del siniestro, cuando se sentó con los familiares para escucharles y permitirles "abrir un poquito el corazón".
Una movilización inmediata
El sacerdote ha recordado cómo la percepción de la tragedia fue cambiando. Al principio, las noticias solo hablaban de "un descarrilamiento, y que la vía hacia Madrid estaba cortada". Sin embargo, la realidad se impuso con la llegada de los heridos y las noticias de los fallecidos. "Fue cuando empezamos a comprender la magnitud de lo que nos podíamos encontrar", ha confesado.

Los Reyes Felipe VI y Letizia en la zona del accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba
La respuesta del pueblo fue instantánea y abrumadora. "Gracias a dios, el pueblo se movilizó de manera inmediata, muchísima gente trajo lo que pensaban que podía ser útil", ha detallado el párroco. Los vecinos aportaron de todo, desde colchones hasta comida, en un gesto espontáneo de generosidad. "Algunos incluso directamente abrieron su frigorífico, lo vaciaron en una bolsa y se lo trajeron", ha añadido. Esta rápida reacción, en la que también se implicó Cáritas, permitió que, a la llegada de los pasajeros, la gente de Adamuz ya estuviera preparada para atenderlos.
Un ejemplo de solidaridad
Esta ola de solidaridad ha sido reconocida también por el secretario general de la Conferencia Episcopal, Francisco César García Magán, quien ha destacado que, una vez más, "se ha puesto de manifiesto la solidaridad y la comunión del pueblo español". En sus palabras, "el pueblo español es un pueblo generoso, es un pueblo solidario, es un pueblo que tiene corazón" y que en momentos de desgracia sabe sacar lo mejor de sí mismo.
Prados Godoy ha concluido su intervención en TRECE compartiendo el sentimiento que le embarga a pesar de la tragedia. En sus numerosas conversaciones con los medios que han llegado a la localidad, siempre intenta recalcar un mensaje: "Cómo me siento como párroco orgulloso de mi pueblo y de los cristianos y de aquellos que a lo mejor no tienen fe, pero que han sabido actuar como como buenos samaritanos cuando se ha necesitado". Según el sacerdote, la ayuda surgió de forma natural de cada vecino, sin necesidad de un llamamiento oficial por parte de las autoridades o la Iglesia.
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