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SANTORAL 11 OCTUBRE

San Juan XXIII: El Papa Bueno y revitalizador de la Iglesia

Hoy recordamos a San Juan XXIII que dejó una huella para la Iglesia y la humanidad.

San Juan XXIII: El Papa Bueno y revitalizador de la Iglesia
Jesús Luis Sacristán

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 21:32

La llamada a la Santidad es universal. Cada uno sigue el camino trazado por Dios para alcanzar la gloria y la felicidad. No faltan hombres y mujeres carismáticos cuya bondad y Santidad saltan a la vista. Cada gesto, cada palabra marcan la presencia del Señor en ellos y de paso derraman ternura y sencillez a quienes les rodean. Uno de ellos es el que recordamos hoy, 11 de octubre: el Papa San Juan XXIII. 

Soto Il Monte en Italia vería nacer a este hombre bondadoso el año 1881. Sus padres son labradores y muy humildes. El pan escasea. La comida es necesaria y el pequeño Giusseppe Angelo Roncalli dice que quiere ser cura. Un tío suyo no muy religioso, le paga los estudios en el Seminario. Ordenado sacerdote, se doctora en Teología y en Derecho Canónico. Los informes sobre Roncalli son buenos y Pío XI le cosangra obispo enviándole como legao papal a Bulgaria donde la labor con los ortodoxos en cuanto al acercamiento es impecable. 

Posteriormente, surgen dificultades y es destinado a Turquía donde salva a muchos judíos de holocausto. Por fin es llevado a París dentro de la Nunciatura. Nombrado Patriarca de Venecia, Pío XII le crea Cardenal. Pero muere el Papa Pacelli y tiene lugar el consiguiente Cónclave. Roncalli espera terminar pronto para retornar a su Patriarcado. Las votaciones que no ponen de acuerdo a los cardenales, terminan confluyendo en un Papa de transición, por lo que Roncalli a sus 78 años es el perfil idóneo.

Una vez elegido se pone el nombre de Juan en recuerdo del Bautista, el Precursor, Patrón de la Iglesia de su pueblo. En su Pontificado se vislumbra su bondad y su cercanía a todos fomentando el diálogo y el ecumenismo con los alejados. Cuando parece que todo está hecho sorpende en 1959 a todos al convocar un Concilio Ecuménico, que será el Concilio Vaticano II. 

En él se potencia lo que es el aggiornamento (la puesta al día de la Iglesia ante los problemas y retos del mundo moderno). Gran devoto de la Virgen, promueve mucho la preocupación por la Doctrina Social de la Iglesia con su Encíclica Pacem In Terris. El 11 de octubre de 1962 inaugura el Concilio Vaticano II. Ante la impronta de su huella en la humanidad, Juan XXIII muere en junio de 1963 dejando un gran legado para la Iglesia.

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