Los rasgos de personalidad que se atribuyen a quienes se llaman 'Pedro', nombre del primer Papa de la historia

El origen de la palabra hace referencia a los tiempos de Jesucristo, cuando le dijo a Simón (verdadero nombre de San Pedro): Tú eres una roca y sobre ti edificaré mi Iglesia

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Fortaleza, determinación o constancias, son algunos de los rasgos que tradicionalmente se otorgan a las personas que reciben el nombre de 'Pedro'. Ya sabemos que en esta vida no conviene generalizar, y encontraremos a personas que reciban este nombre y que no se caractericen precisamente por su constancia o seguridad en si mismo.

No obstante, tiene su sentido histórico que los varones que se llamen 'Pedro' sean considerados como personas fuertes. Y es que cabe recordar en este punto que 'Pedro' significa piedra o roca. Procede del arameo 'Kephá' y que, posteriormente, se tradujo al griego 'Π?τρος' (Petros).

El origen de la palabra hace referencia a los tiempos de Jesucristo, y más concretamente al episodio recogido en la Biblia por “San Mateo”, que asegura que Jesús le dijo a su discípulo de mayor confianza, llamado Simón (San Pedro), lo siguiente: “Tú eres una roca y sobre ti edificaré mi Iglesia”.

Por ello, se relaciona el nombre de 'Pedro' como una roca, un hombre firme. Pero también, por su personalidad, suelen ser personas que optan por las asignaturas de Ciencia en su formación académica, ya que les llama la investigación y el mundo de los descubrimientos.

Poco habladores pero con dotes comunicativas, son contundentes a la hora de manifestar sus pensamientos y sentimientos. A nivel amoroso, los 'Pedros' se caracteizan por ser hombres fieles y cariñosos. De hecho, apuestan por lo general por relaciones estables y familiares. Además, son personas en las que se pueden confiar, por lo que cuenta con un buen círculo de amistades.

El nombre de 'Pedro' se extendió por toda Europa desde la alta edad media debido al culto y prestigio de San Pedro, considerado el primer Papa de Roma, quien fue martirizado el mismo día que San Pablo. Fue crucificado cabeza a bajo por no ser considerado digno de morir de la misma forma de Jesús.

Este nombre es muy frecuente tanto en España como en otros países de Europa desde el siglo IX, pero su máxima difusión sucede a partir de finales del siglo XII y manteniendo su vigencia durante toda la Edad Media. Actualmente en España se estima que hay más de 220.000 personas que llevan el nombre Pedro.

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