Preparar el camino al Señor (también por WhatsApp)

Parar, mirarnos por dentro, dar una vuelta a lo que nos dice la Palabra de Dios y sobretodo en los tiempos litúrgicos fuertes. Esa es la pretensión.

Txomin Pérez

Txomin Pérez

Periodista Diócesis de Palencia

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 10:53

Preparar el camino al Señor (también por WhatsApp)

Preparar el camino al Señor (también por WhatsApp)

La cosa empezó de esta manera. Estábamos a las puertas del Adviento, más o menos como ahora. A la charla matutina con mi compañera Natalia, en la Oficina de Comunicación de la Diócesis de Palencia, se asomaba Antonio Gómez Cantero -entonces vicario general de la diócesis de Palencia y hoy obispo de Teruel y Albarracín. Conversaciones que acababan, muchas veces, en tenemos que “inventar” algo.

Estábamos a las puertas del Adviento, con la vista puesta en preparar el camino al Señor, y teníamos la sensación de que los “tiempos fuertes” se nos quedaban “flojos”, de que dábamos mucha -y necesaria- importancia a los cuatro domingos… pero se nos iba mucho Adviento entre semana. Sabíamos que en estos tiempos modernos de prisas, ajetreos, ruidos, dificultad de horarios… las personas lo tienen muy difícil para ir más allá del domingo… y buscar una vivencia diaria de este tiempo de preparación. Y teníamos claro que no podíamos liar mucho a esta gente. Que solo podíamos aspirar a poner un pequeño y sencillo granito de arena… pero que teníamos que poner ese granito de arena.

Y nos liamos la manta a la cabeza, para ofrecer todos los días del Adviento un pequeño “recurso”, un itinerario, que ayudara a parar, a reflexionar, a allanar el sendero al Niño que iba a llegar. Una imagen, acompañada de la cita del Evangelio del día y una pequeña reflexión. Todo muy sencillo. Una invitación a mirarnos por dentro desde el Evangelio.

¿Lo colgamos en la web? ¿Lo publicamos en Facebook y Twitter? Sí. Todo eso sí. Pero vimos que la mejor ruta para este “acompañar el Adviento” iba a ser el WhatsApp. Y surgió una “lista de difusión” con mucha gente, que a su vez lo reenviaba a mucha gente, y que a su vez lo reenviaba a mucha gente. Sabemos que aquel Adviento llegamos a miles de personas. El Whatsapp… que tantas veces criticamos… pero que también permite que la gente rece, que reflexione, que se pregunte qué está haciendo con su vida, que se plantee cómo seguir mejor a Cristo. Y se puede hacer en el autobús, en el metro, en el trabajo, en cualquier sitio. Un minuto para mirar el mensaje y todo un día para masticarlo.

Pensamos que la mejor ruta para este acompañar el Adviento iba a ser el WhatsApp

"Pensamos que la mejor ruta para este 'acompañar el Adviento' iba a ser el WhatsApp" 

Y fue un éxito. Mensajes de gratitud por haber ayudado, de una manera sencilla, a vivir con profundidad este tiempo de preparación.

Después de Adviento, lo volvimos a plantear en Cuaresma y lo ofrecimos al resto de Delegaciones de Medios de las diócesis españolas. Y de nuevo llegó el Adviento. Don Antonio ya era obispo. Había que buscar ayuda. Se incorporan al equipo Auxi, de Ávila, y Luis, de Zamora (de ahí el PAZ, “Palencia, Ávila, Zamora”) y vimos rápido que había que dar un paso más allá del “día a día” de los Tiempos Fuertes… y salir todos los domingos. Con la misma intención… acompañar e invitar a parar.

Quizás te habrá llegado alguna vez por WhatsApp, o lo habrás visto en las redes. Lleva mucho trabajoHay que buscar imágenes que se alejen de la típica “estampita”; hay que pensar una reflexión en dos frases que sea accesible a todos, independientemente de su formación o estado vital, y que vaya a la esencia de lo que nos dice la Palabra en ese día; y hay que acompañarlo con un texto que no vaya más allá de lo que cabe en un tweet... Lleva mucho tiempo, lo sacamos de donde se puede... pero seguimos creyendo que merece la pena. Las respuestas de agradecimiento siguen llegando. Gente que se ha planteado un compromiso tras un Whatsapp; gente que te dice que le hace mucho bien, que le ayuda a mirarse... gente de lo más variopinta tanto en lo social como en lo eclesial...

No pretendemos gran cosa. Solo pretendemos servir. Sembrar. La semilla, una vez enviada ya no es nuestra, es del que la recibe y la acoge. Unas veces caerá entre piedras… y otras en tierra fértil. Pero si no sembramos…si no lo hacemos de una manera sencilla... Hay faenas que merecen mucho la pena. Y contar la Buena Noticia de siempre de una manera nueva es un reto.

A lo dicho. En Adviento volvemos al día a día. Por Whatsapp, y muchos otros canales… Facebook, Twitter, Instagram… Feliz #Adviento2018. Nos ponemos a #AllanarLosSenderos

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