Las claves de las tensiones del Vaticano con los 'lefebvrianos': "Un cisma siempre es una herida"

Miguel Ángel Núñez, profesor de Teología, analiza el fondo de las discrepancias entre la Iglesia y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y explica los posibles escenarios

69 (1)


Álvaro Sáez

Publicado el - Actualizado

2 min lectura

La sombra de la división vuelve a planear sobre la Iglesia Católica ante el anuncio de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (los conocidos como 'lefebvrianos') de ordenar nuevos obispos en julio sin el mandato del Papa.

En una entrevista en el programa 'Ecclesia al día', de TRECE, Miguel Ángel Núñez Aguilera, profesor de Eclesiología de la Facultad de Teología del Norte de España, ha analizado este escenario de ruptura.

Según el experto, no estamos ante un simple debate sobre formas, sino ante un desafío que afecta a la esencia misma de la unidad eclesial, ya que "un cisma siempre es una herida y es un dolor en lo más profundo del corazón cristiano".

El origen: de "Pía Unión" a "tensiones insuperables"

Para entender cómo se ha llegado a este punto, Núñez Aguilera recuerda que la Fraternidad nació en 1970 en Friburgo (Suiza), donde obtuvo inicialmente un estatuto de "Pía Unión" otorgado por el obispo local. Sin embargo, esta situación cambió rápidamente y, tras una visita apostólica en 1975, su estatus quedó en suspenso. 

Vaticano

Vaticano

Desde entonces, la organización ha vivido en una "situación irregular", marcada especialmente por la ordenación de cuatro obispos en 1988 por parte de Marcel Lefebvre. El profesor destaca que, a pesar de los esfuerzos del cardenal Ratzinger y posteriormente de Benedicto XVI, quien puso "todo su empeño" en el diálogo, las posturas se han mantenido como "tensiones siempre insuperables"

La excomunión: "La pérdida de la comunión con la Iglesia"

La advertencia de Núñez Aguilera sobre las consecuencias de nuevas ordenaciones es técnica y contundente. Si la Fraternidad sigue adelante con sus planes sin la aprobación de Roma, se produciría una excomunión latae sententiae, un término jurídico que significa que la sanción es automática por el mero hecho de realizar el acto.  

El profesor detalla que, en este caso, "tanto el obispo ordenante como la persona que recibe la ordenación" quedarían fuera de la Iglesia de forma inmediata. El resultado práctico de esta acción es el cisma, que Núñez Aguilera define como "la división, la separación", lo que conlleva inevitablemente "la pérdida de la comunión con la Iglesia". Esta unidad, recuerda el eclesiólogo, es fundamental porque representa la "unidad de la redención misma".  

nuestros programas

ECCLESIA ALVARO SAEZ

Ecclesia

Con Álvaro Sáez

Domingos a las 13:00h

Visto en ABC

Tracking