León XIV, dos semanas después del inicio de la guerra en Oriente Medio: "La violencia no podrá nunca llevar a la justicia, a la estabilidad y la paz que los pueblos esperan”
En el Ángelus de este domingo, el Papa renueva su cercanía con todos aquellos que “han perdido a sus seres queridos en los ataques que golpean escuelas, casas y hospitales" en los bombardeos

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León XIV ha vuelto a clamar por la paz dos semanas después de que Estados Unidos e Israel iniciaran los bombardeos en Irán, y que se ha extendido a otros países implicados. En el Ángelus de este domingo, 15 de marzo, el Pontífice lamenta que miles de personas estén sufriendo “la atroz violencia de la guerra, miles de inocentes han sido asesinadas y muchas otras obligadas a abandonar sus propias casas”.
En este contexto, el Pontífice ha renovado su cercanía y oración a todos aquellos que “han perdido a sus seres queridos en los ataques que golpean escuelas, casas, hospitales...”.
La preocupación del Papa por la situación en líbano
En este sentido, León XIV ha mostrado su especial preocupación por la situación en Líbano, instando a las autoridades a abrir caminos de diálogo “para implementar soluciones duraderas por el bien común”.
Finalmente, el Santo Padre se ha dirigido a los responsables del conflicto, a quienes insta a un “cese el fuego” y “se reabran las vías de diálogo”.
Para el obispo de Roma, “la violencia no podrá nunca llevar a la justicia, a la estabilidad y la paz que los pueblos esperan”, ha insistido.
"Abramos los ojos ante los sufrimientos de los demás y las heridas del mundo"
Durante el rezo del Ángelus, León XIV ha ofrecido una doble interpretación del episodio de la curación de un ciego narrado por san Juan que se puede leer en el Evangelio de este domingo. Por un lado, el pasaje evangélico revela el misterio de la salvación y, por otro lado, exhorta a tomar conciencia de haber sido curados por el amor de Cristo: "Os animo a vivir un cristianismo con los ojos abiertos, la fe no es una especie de salto en la oscuridad como se ha pensado a lo largo de los siglos. No se trata de una renuncia a pensar ni de creer a ciegas", ha subrayado.
Para el Papa, la fe no es un acto ciego ni una renuncia a la razón, sino que "nos ayuda a mirar desde el punto de vista de Jesús, con sus ojos: es una participación en su modo de ver. Nos pide que abramos los ojos, como hacía Él, sobre todo ante los sufrimientos de los demás y las heridas del mundo", ha puntualizado.





