Padre Pepe, sobre el drama migratorio: "Si tienen oportunidades en su tierra, no arriesgan la vida"
La Fundación Buen Samaritano impulsa en Senegal un hotel escuela para ofrecer un futuro laboral a los jóvenes y evitar que se jueguen la vida en el mar

Madrid - Publicado el - Actualizado
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Frente a la dramática realidad de la migración, con miles de personas que abandonan su país en busca de una oportunidad, nacen proyectos que buscan atacar el problema en origen. Una de estas iniciativas es el hotel escuela Hogar Baobab, un espacio de formación en Senegal para dar oportunidades laborales a los jóvenes de la zona. La idea ha surgido precisamente de jóvenes senegaleses que llegaron a Tenerife y que ahora trabajan para que sus compatriotas no tengan que arriesgar su vida en el mar.
Una idea nacida entre dos orillas
El sacerdote José Felix Hernández, conocido como Padre Pepe y presidente de la Fundación Canaria el Buen Samaritano, es uno de los impulsores. Según ha explicado en Ecclesia al día, todo comenzó en 2020, con la acogida a jóvenes migrantes mayores de 18 años en situación de calle en Canarias. "Ha sido gracias a ellos los que nos han empujado a intentar realizar algo en origen", afirma. Así, hace tres años, se materializó la idea en Kallar, un pueblo costero de 40.000 habitantes "de donde han salido muchos de los cayucos que llegan a nuestra tierra".

El proyecto funciona como un puente de cooperación internacional entre las dos orillas, buscando la empleabilidad de los jóvenes locales. El espacio ofrece formación en el sector turístico, pero también en agricultura, carpintería, energías renovables o informática. El objetivo, según el Padre Pepe, es que la formación "vaya encaminada a la emprendeduría".
El fin último es empoderar a los jóvenes para que puedan establecerse por su cuenta. "Lo que queremos es ayudar a través de microcrédito a ir despertando talento y ver qué pequeños negocios pueden montar ellos", detalla el sacerdote. Actualmente, el proyecto ya cuenta con un grupo de 10 personas aprendiendo construcción con materiales locales, otro de 15 en formación polivalente y ocho jóvenes del pueblo ya contratados.
El doloroso camino de la migración
El Padre Pepe también ha destacado el "proceso doloroso" que viven los migrantes al llegar a España, un recorrido que "puede durar años" hasta conseguir papeles, aprender el idioma e integrarse en el mercado laboral. Por ello, advierte del peligro de las redes sociales, que a veces proyectan una imagen irreal de éxito. "Tratan de mentalizar a su familia y decirle, pues, un poco cómo es la situación aquí", comenta sobre los jóvenes que ya están en Canarias.

La conclusión del Padre Pepe es clara y resume el espíritu del proyecto: "Si ellos tienen oportunidades en su tierra, no arriesgan la vida en el mar y se quieren marchar y alejar de sus seres queridos, eso lo tengo muy claro". La iniciativa busca ser un "signo de esperanza" para frenar la que es considerada la ruta migratoria más mortífera del planeta.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





