Mons. Iceta comparte con Aleluya sus sensaciones tras ser nombrado Arzobispo de Burgos: "Estoy conmovido"

El todavía obispo de Bilbao se muestra ilusionado por esta nueva etapa y revela que ya ha mantenido un encuentro de trabajo con Mons. Fidel Herráez

Tiempo de lectura: 2’

El obispo de Bilbao, Mons. Mario Iceta, conoció 16 días antes de hacer oficial que había sido nombrado Arzobispo de Burgos por el Papa Francisco. Así lo ha revelado el propio Iceta en declaraciones a Aleluya.

Como dice el todavía titular de la Diócesis de Bilbao,los obispos siempren han de tener la maleta preparada, a disposición de la Iglesia: “Yo no lo esperaba, porque cuando te llama el Nuncio para comunicártelo, pues te pilla siempre de sorpresa”.

Pero pese a alterarse su paz, supo guardar el secreto pontificio: “Estoy acostumbrado a guardar secretos. Ni lo he pensado”. Su madre, con quien vive, fue la primera en enterarse: “Vivo con ella. Tiene 95 años pero, estando conmigo dice que es feliz y no le importa desplazarse”.

Tras doce años gestionando el obispado bilbaíno, por delante le espera ahora un proyecto que define como ilusionante, como es gestionar la Archidiócesis de Burgos, inmersa en nuevo plan de evangelización y en medio de los actos con motivo del VIII Centenario desde que se construyera la primera piedra de la Catedral. Unos asuntos que, como ha desvelado, ha abordado ya con quien será su predecesor, Mons. Fidel Herráez: “Estuve todo el día en su casa recientemente donde pudimos hablar”, comenta a Aleluya.

Pese a que la provincia de Burgos toca con el sur de Vizcaya, la personalidad e idiosincrasia del pueblo burgalés guarda diferencias con la vasca, aunque Mons. Iceta no duda en que pronto le tomará el pulso “al modo de ser de su gente, y que ellos me conozcan a mí”.

El obispo de Bilbao es consciente de las diferencias económicas existentes entre el Euskadi y Castilla y León, pero es una realidad que, lejos de asustarle, rebate esta afirmación: “La riqueza no se mide solo por lo económico. La riqueza está en la humanidad, el compartir, hacerse cargo del prójimo... Tal vez haya diferencias en lo económico, pero voy a una Iglesia con muchos dones, donde su riqueza es su gente y el potencial humano”, subraya.

Las necesidades derivadas de la covid-19, será otra de las prioridades a las que tendrá que hacer frente (ya lo está haciendo) la Archidiócesis de Burgos: “Quiero arrimar el hombro en lo que pueda y ayudar a los que pierden el empleo, ven disminuir los ingresos, ven el futuro sin esperanza...”

Tras más de una década de gestión en la Diócesis de Bilbao, Mons. Iceta hace un balance positivo: “Ha sido una Iglesia viva que ha generado nuevas realidades. Ahora estábamos en un momento de elaboración del nuevo plan de evangelización para los próximos años, y renombrar a los vicarios”.

Aún faltan dos meses para su toma de posesión como nuevo Arzobispo burgalés, pero ya advierte que los bilbaínos no se olvidarán de él tan fácilmente: “Soy de Guernica, por lo que vendré mucho a ver a mis hermanos, mis sobrinos, amigos de la infancia...”

Tras una jornada de martes muy ajetreada y repleta de emociones, el electo Arzobispo de Burgos, ha mostrado en Aleluya su emoción por los mensajes de cariño y de gratitud que ha recibido: “Muchos me han recordado momentos en los que pude ayudarles. Es emocionante el inmenso cariño de la gente que me enviaron sus mensajes. El teléfono estaba atascado. Estoy conmovido”.

Religión