Luis Argüello señala las contradicciones del aborto: "No es una cuestión de guerra cultural o religiosa, sino de derechos humanos"
El presidente de los obispos ha subrayado que la perspectiva católica no se limita a la oposición al aborto, sino que también implica "mirar a la madre, también al padre y a las circunstancias"

Madrid - Publicado el - Actualizado
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Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en la inauguración la CXXVIII Asamblea Plenaria ha hablado sobre "la inhumanidad del aborto". Argüello ha denunciado que el debate se usa como "instrumento de distracción y de polarización", mientras los datos del Ministerio de Sanidad reflejan un crecimiento vegetativo negativo de 114.937 personas, con 106.173 abortos frente a 322.034 nacimientos en 2024.
Un "tabú" frente a la ciencia
El presidente de la CEE ha lamentado que el aborto se haya convertido en un "tema espinoso y difícil de abordar", casi un "tabú". Según Argüello, afirmar que "el aborto es objetivamente inmoral" conlleva el riesgo de sufrir "fuertes descalificaciones personales, sociales y políticas". Ha cuestionado por qué existe un "rechazo a razonar y dejar que la ciencia, ADN, genoma, ecografía, hable", defendiendo que un embrión es un ser humano desde la fecundación, un "hecho biológico" según cualquier manual de embriología.
Afirmar que el aborto es objetivamente inmoral es arriesgarse a escuchar fuertes descalificaciones personales, sociales y políticas"
Presidente de la Conferencia Episcopal Española
Más allá de la religión: un debate de derechos humanos
Para Argüello, el debate trasciende la religión. Ha citado al filósofo prochoice Peter Singer, quien reconoce que un embrión "es un ser humano", aunque discrepa de su valor intrínseco. También ha recogido el testimonio de la activista atea provida Kelsey Hazzard: "No consideramos el aborto una cuestión de guerra cultural o religiosa, sino una cuestión de derechos humanos".
No consideramos el aborto una cuestión de guerra cultural o religiosa, sino una cuestión de derechos humanos"
Presidente de la Conferencia Episcopal Española
El discurso ha señalado la "extrema irracionalidad" de la sociedad actual, donde en un mismo hospital "un grupo de médicos puede estar decidido a salvar a un bebé de cinco meses y medio, mientras otro grupo mata a un bebé de la misma edad". Argüello ha criticado que la ley castigue con hasta dos años de cárcel la destrucción de "un huevo de águila", pero permita "matar a un hijo con síndrome de Down hasta el final del embarazo".
Apoyo a la maternidad y políticas de vida
El presidente de los obispos ha subrayado que la perspectiva católica no se limita a la oposición al aborto, sino que también implica "mirar a la madre, también al padre y a las circunstancias". Ha mencionado las "barreras estructurales" como la precariedad laboral o las dificultades de acceso a la vivienda que frustran el deseo de ser madre, y ha tendido la mano a las mujeres con embarazos no deseados.

Finalmente, ha manifestado el compromiso de la Iglesia para ayudar en estas situaciones y ha instado a los poderes públicos a no "mirar para otro lado". Ha concluido que "el atajo del aborto para solucionar problemas que exigen políticas públicas a favor de la familia y de la vida es síntoma del debilitamiento moral de nuestra democracia".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





