García Magán ya es obispo auxiliar de Toledo: "Tomemos conciencia de la naturaleza comunional de la Iglesia"

La Catedral de Toledo ha celebrado su ordenación episcopal y toma de posesión como obispo auxiliar de Toledo: "Creo que nuestra misión debe ser anunciar esperanza"

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Mons. César García Magán ha tomado posesión este sábado, 15 de enero, como obispo auxiliar de Toledo, justo dos meses después desde que la Santa Sede anunciara su nombramiento, el pasado 15 de noviembre. Antes, ha recibido la ordenación episcopal en la Catedral Primada, en una celebración eucarística que ha estado presidida por el arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves.

Junto al arzobispo primado y consagrante principal, han concelebrado cinco cardenales (Antonio Cañizares; Carlos Osoro; Antonio María Rouco Varela; Carlos Amigo Vallejo y Aquilino Bocos Merino), siete arzobispos (Braulio Rodríguez, Bernardito Auza, Jesús Sanz Montes, Mario Iceta, Juan José Asenjo, Javier Lozano y Santiago de Wit), 18 obispos, los miembros del Colegio de Consultores, el deán y los miembros del Cabildo Primado y cerca de 350 sacerdotes.

En su alocución, el obispo auxiliar de Toledo se dirigía “con alegría y gratitud” a todos los presentes en su ordenación episcopal y toma de posesión, afirmando que “vivo esta nueva vocación dentro de la llamada que ya me había hecho al sacerdocio. Vocación que, como hemos escuchado en el evangelio que se nos ha proclamado, es para estar con Él, para aprender en la escuela de su palabra salvadora y de su vida encarnada, y desde ahí ser enviado a predicar la Buena Noticia de su mensaje, que es plenitud de realización y oferta de santificación para todo hombre y mujer, y para todas las dimensiones de la existencia humana”.

Recordaba Mons. César García Magán que hace casi cuarenta años, como joven seminarista, daba sus primeros pasos en la Archidiócesis de Toledo, acudiendo cada semana a la parroquia de San Nicolás de la capital de Castilla-La Mancha para realizar sus prácticas pastorales.

“Allí, desde el silencio y la admiración, se fijaba en un joven vicario parroquial que, desde la entrega y la cercanía a todos, le enseñaba a ser sacerdote. Años después, coincidieron ambos como compañeros en el Pontificio Colegio Español de Roma, y el sacerdote más joven seguía admirando en el que fue vicario de San Nicolás su servicio fraterno y su disponibilidad para todos”.

Asimismo, ha pedido al Nuncio Apostólico de España, Mons. Bernardito Auza, que transmita al Papa Francisco “mi más profunda comunión eclesial y mi obediencia leal a su persona y a su ministerio como sucesor del apóstol Pedro. Como le dije el día que me notificó mi nombramiento, los años de servicio directo a la Santa Sede bajo los pontificados de san Juan Pablo II y de Benedicto XVI, en Secretaría de Estado y en diversas Nunciaturas Apostólicas, los vivo como una gracia muy especial del Señor en mi ministerio presbiteral. Por esto he querido incluir a los últimos Sumos Pontífices canonizados en las letanías de los santos. Por ello pedí a Vuestra Excelencia que, como Representante del Papa en España, fuera uno de los coconsagrantes”, ha expresado durante su alocución.

El obispo auxiliar de Toledo ha agradecido a todos que integran la Archidiócesis Primada su “ejemplo y testimonio de vuestra entrega ministerial”, y evocaba los 35 años que han compartido junto a ellos como miembro del presbiterio toledano.

“Ahora me pongo a vuestro servicio desde el ministerio episcopal y desde la ayuda directa a nuestro querido Arzobispo. Sigamos caminando juntos con ilusión evangelizadora renovada, dando gracias a Dios por la bendición que tiene nuestra iglesia particular con un presbiterio rico en número y en acciones pastorales”.

En el tramo final de su alocución, Mons. César García Magán reconoce que tras conocerse su nombramiento, ha reflexionado sobre “qué podrían significar para mi ministerio episcopal las circunstancias sociales y eclesiales en las cuales da inicio, qué querría decirme el Señor porque nuestra vivencia de la fe, desde que la Palabra de Dios se hizo carne, ni es utópica ni es una alienación de la realidad concreta, histórica en la que vivimos. En cuanto al contexto social, me han nombrado obispo, como a otros hermanos que estáis aquí, en medio de esta pandemia causada por la covid-19 que sacude a toda la humanidad, como un signo de globalización, en este caso negativo. ¿Qué debemos responder como obispos? Creo humildemente que nuestra misión debe ser anunciar esperanza a todos los hombres y mujeres, proclamar el sentido pleno de sus existencias, intentar iluminar los misterios de la enfermedad y de la muerte, y para todo ello contamos con el mensaje que hemos recibido por sucesión apostólica; nosotros somos testigos del Resucitado y desde su luz hemos de alumbrar todas las noches y los sinsentidos de la vida de los hombres y mujeres”, ha reflexionado.

Para finalizar, ha indicado que su servicio episcopal da comienzo “en un momento de preparación sinodal en el conjunto de la Iglesia Universal y, a medio plazo, también en nuestra Archidiócesis. Esto significa que todos hemos de tomar conciencia de la naturaleza comunional de la Iglesia, lo cual no es ni un asamblearismo ni un mero sociologismo, sino que se trata de potenciar y vivir la realidad poliédrica de la Iglesia en la diversidad de sus ministerios, servicios y vocaciones, como diversas son las formas y colores de las vidrieras de nuestra catedral. La catolicidad no es uniformidad sino variedad en comunión y en fraternidad cristiana”, ha subrayado.

La trayectoria de Mons. César García Magán

El nuevo obispo auxiliar ingresó en el seminario de Toledo en 1980, fue ordenado sacerdote en 1986 y ha estado al servicio de la Santa Sede desde 1991 hasta 2007, primero en Roma como oficial de la Secretaría de Estado (en la sección de Asuntos Generales) y capellán de las franciscanas misioneras de la Madre del Divino Pastor (1989-1998) y después como secretario y consejero de las Nunciaturas Apostólicas en Colombia, Nicaragua, Francia y Serbia.

En 2007 regresó a la Archidiócesis de Toledo donde ha desempeñado los cargos de vicario de cultura y relaciones institucionales, canónigo, capellán de las monjas agustinas de Santa Úrsula, vicario episcopal y, desde 2018, vicario general.

Además, ha desarrollado una intensa labor docente y ha sido miembro de organizaciones como la Asociación Española de Canonistas y la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, entre otras.

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