A Pablo se lo llevó la heroína en su tercera dosis

Tenía sólo 21 años. Su familia guardó un minuto de silencio frente a la casa donde vive el 'camello' que le facilitaba la droga 

 

COPE.ES

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 30 nov 2018

Pablo tenía 21 años. Vivía en el barrio de Monelos (La Coruña). Era un joven amante del deporte, aficionado al boxeo y al rap y que siempre, como dice su familia, tenía una sonrisa para todo el mundo. Pablo murió hace cuatro semanas por culpa de una sobredosis de heroína. Tanto la familia, como los amigos cuentan, que no hubo tiempo para reaccionar y dar la vuelta a la situación. La droga se lo llevó en tan solo tres meses.

Según la autopsia, murió en la segunda o la tercera dosis. Pablo compró la heroína el pasado 29 de octubre y esa misma noche falleció. Después de celebrar la misa en su memoria para despedirlo, vecinos, familiares y amigos se dirigieron al portal donde vive y donde vende la droga el traficante. Allí, depositaron tres ramos de rosas blancas y guardaron un estremecedor minuto de silencio como denuncia, poniendo el foco sobre la heroína que a tantos jóvenes afecta en la zona. La familia no lo oculta: quieren que el caso de Pablo se conozca por todos los 'Pablos' que hay en el barrio o entre sus conocidos.

Quien sí conocía bien a Pablo era Chano Planas, un conocido boxeador que llevaba el gimnasio en el que Pablo pasaba gran parte de su tiempo dedicándolo a lo que más le gustaba, el boxeo.  "Pablo era un chico muy simpático. Siempre tenía la sonrisa en la cara. Como buen andaluz, tenía mucho desparpajo. Para nada pensarías que tiene un perfil de yonki en potencia. Todo lo contrario, estaba muy metido en el deporte y no dio tiempo a nada", ha asegurado.

Cuando la familia le llevó de nuevo al gimnasio, ya le advirtieron de que el chaval no iba con buenas compañías ni tenían buenos hábitos.  "Normalmente cuando una persona es adicta a estas sustancias están muchos años enganchados hasta que les pasa algo. En este caso, no. Ha sido todo muy rápido", ha dicho Chano en 'Mediodía COPE'. Para él, hay un peligro social que no se está teniendo en cuenta. "En todas las ciudades siempre hay centros de droga. Pero no entiendo cómo una persona que lleva 14 años consumiendo pilla del mismo camello. ¿Es difícil hacer ese tipo de seguimientos? Se ha mejorado mucho en la reinserción, pero hay un eslabón perdido grande. Se ha perdido el miedo al 'colocón'", ha dicho.

Por último, ha asegurado que él no se va a esconder y que piensa que va a seguir denunciando para que no haya más 'pablos' y esto se erradique de una vez por todas. 

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