

"La imagen de aquel hombre, Ortega Lara, vestido con un mono naranja famélico tras 532 días de tortura, quedará para siempre en nuestra memoria"
La comunicadora de 'La Tarde' hace un repaso por el secuestro de Ortega Lara, que ahora cumple 30 años, y que conmocionó a todo el país
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Tenía 36 años y quería ser abogado. Ese miércoles 17 de enero de 1996 cumplió su turno en la cárcel de Logroño. Estaba inquieto. En dos días tenía exámenes del tercer curso de derecho y se había incorporado al trabajo después de unos días con gripe. Como siempre, regresó en coche a su casa de Burgos. Aparcó y entonces...
Pronto descubrió que los dos individuos que le abordaron en la calle no eran unos simples ladrones.
Mañana se cumplen 30 años del secuestro de Ortega Lara por parte de la banda terrorista ETA. 30 años de una herida que marcó a una familia y a la memoria colectiva de nuestro país. José Antonio Ortega Lara pasó 532 días en un zulo pequeñísimo, un zulo de 2 m de ancho y un 80 de alto. Apenas se podía poner de pie. Un agujero oculto en el subsuelo de una nave industrial de Mondragón. 532 días enterrado en vida, con luz de una bombilla 7 horas al día. El resto oscuridad.
Oscuridad y soledad, solo interrumpida por las breves visitas de sus secuestradores para alimentarle.
Y salió vivo por una brillante operación de la Guardia Civil tras meses de investigación. 532 días después, Antonio Herrero daba aquella mañana del 1 de julio de 1997 la noticia más esperada. La Mañana de la Cope con Antonio Herrero.
El Guardia Civil, Francisco Gil, fue el primero en bajar al Zulo y rescatar a Ortega Lara.
:532 días después llegó el abrazo más esperado, el de Domitila, la mujer con la que José Antonio hablaba todos los días en la soledad de aquel zulo.
La imagen de aquel hombre vestido con un mono naranja famélico tras 532 días de tortura, quedará para siempre en nuestra memoria.



