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La foto: "Ana hace posible que el planeta entero siga girando. "

Fernando de Haro elige una foto de El Mundo para cerrar el programa

Fernando de Haro

'La Tarde'

Madrid

Tiempo de lectura: 2Actualizado20 may 2019

La foto que me ha llamado la atención la publica el diario El Mundo. Es un retrato tomado en una cocina muy limpia y muy ordenada, ordenada por manos primorosas. Al fondo, sobre uno de los muebles, se distingue un frutero bien provisto: manzanas, peras y plátanos. La cocina tiene una mesa con sillas blancas y en una de esas sillas está sentada Ana. Ana es una mujer delgada, coqueta. viste camiseta y jeens. Ana, en el retrato, tiene la mirada perdida, el cuello tenso, los labios finos y cerrados y un poco de lapiz verde en la linea de los ojos. Ana no es una jovencita pero hay algo en su gesto y en su cara que le da una frescura. La puerta de la cocina tiene una clave para que el hijo de Ana, el mayor, Darío, no pueda coger lo que hay en el frutero, en la nevera, en el horno. Darío tiene una enfermedad rara y nunca se sacia, puede comer mucho más de lo que necesita. La puerta de la cocina es grande para que entre por ella el andador de Jerónimo, el padre de Ana, que tiene parkinson. Ana cuida de su hijo Dario y de su padre Jerónimo. Ana ya no puede trabajar fuera de casa. Los días y las noches, las horas, una tras otras son para el padre y para el hijo. Hace meses Ana dejó de dormir, no tenía ganas de nada, no podía más. Ahora le han echado un mano y Ana ha salido del pozo en el que cayó. Porque la vida a veces pesa mucho, porque una quiere dar toda su vida, pero a veces, muchas veces, no puede más y necesita que la cuiden a ella, que la rescaten a ella. Porque una, sola, nunca puede. Ana sigue cansada, pero sigue cuidando, sigue necesitando, como todos, no estar sola. Y es lógico que Ana esté fatigada, es lógico que en los pocos minutos en los que se sienta a reposarse en la cocina se le vaya la mirada, porque Ana no lo sabe, pero Ana lleva mucho peso encima, lleva el peso del mundo, Ana no cuida solo de su padre y de su hijo, Ana hace posible que el planeta entero siga girando.