Da Vinci, la Casa Sforza y una estatua ecuestre de siete metros de altura

Christian Gálvez, experto en Leonardo da Vinci, ha pasado por 'La Noche de COPE' para explicar uno de los proyectos más importantes de la vida del genio

Audio

 

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 10:47

El proyecto del que hablamos es la escultura de El Caballo Sforza.

Una obra que cautivó a quienes la contemplaron cuando fue expuesta en Milán, en 1493. Se tiene constancia de que los presentes dijeron entonces que fue la estatua ecuestre más bella que jamás habían visto. Algo que daba buena muestra de la magnitud de la producción, ya que tan sólo era un modelo en arcilla del que podría haber sido uno de los trabajos más importantes de Leonardo da Vinci

Un trabajo que da buena prueba de la iniciativa de Leonardo da Vinci, y su visión para consagrarse en la Historia. “Esta estatua no fue un encargo, sino una decisión audaz de Leonardo, debido a que en Florencia y corría, durante los años anteriores, la noticia de que la familia Sforza planeaban construir esta escultura. Entonces, Leonardo decidió anticiparse para ganar prestigio y capacidad económica”, explicaba Christian Gálvez.

Sin embargo, el futuro del Caballo Sforza, que recibió su nombre porque iba destinado a la familia nobiliaria italiana Sforza, no llegó a buen puerto. Y eso que Leonardo lo intentó. Como explicaba Gálvez en ‘La Noche de COPE’, “son muchos los que piensan que éste fue uno de los motivos por el que Leonardo dejó Florencia para ir a Milán. Su propósito era superar a su maestro, Andrea del Verrocchio, construyendo la mayor estatua ecuestre del mundo”.

Su idea era construir un caballo rampante, pero era físicamente imposible, porque pensaba fundir en bronce, de una sola pieza, una estatua de siete metros de altura por siete de longitud.

Lamentablemente, debido a las guerras italianas, no se llegó a fundir en bronce, ya que la cantidad de este material que iba a ser dedicada a la escultura, fue destinada a cañones de artillería. Además, y desgraciadamente, el modelo que hizo Leonardo en arcilla, también fue destruido d durante la ocupación francesa de Luis XII en esta contienda.

Como curiosidad, en la Biblioteca Nacional de España siguen figurando los Códices de Madrid I, y el Códice de Madrid II, con páginas fechadas que explicaban cómo se fundiría en bronce esta escultura que nunca se llegó a materializar.

Etiquetas

Lo más