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'En La Linterna'

'El bueno, el feo y el malo' de Jorge Bustos

Escucha 'el bueno, el feo y el malo' de la semana con Juan Pablo Colmenarejo y Jorge Bustos en 'La Linterna'

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Tiempo de lectura: 4'Actualizado 22:27

"Parece que las calles de la política española van a ponerse peligrosas de nuevo, así que estoy haciendo acopio de munición para tener bien aprovisionado el revólver, porque este bendito país nuestro tiende a considerar que la estabilidad está sobrevalorada. Pero no madruguemos aún los tiros y los lamentos, y empecemos por reivindicar una buena noticia que, como toda buena noticia, siempre corre el riesgo de quedar sepultada bajo toneladas de corrupción, maniobras sospechosas y amenazas populistas. La responsable del área que ha brindado esa noticia tenía que ser la buena de la semana, evidentemente.

El bueno: Fátima Báñez

 Abril registró el mayor descenso mensual en el número de parados de toda la serie histórica y también la mayor cifra de afiliación a la Seguridad Social. En concreto, el número de parados bajó en 130.000 personas, de modo que la tasa de paro en España cae a los tres millones y medio, la menor desde 2009. Y en cuanto a la Seguridad Social, cerró el mes con más de 200.000 nuevos cotizantes, así que ya hay más de 18 millones de afiliados. En el último año se han creado medio millón de empleos.

Hay que reconocerlo, pero a muchos les cuesta. ¿De qué sirve una buena noticia si beneficia al PP?, se pregunta el sectario ibérico, especie tan común como los gorriones. Yo no digo que estos datos sean suficientes para garantizar el futuro de las pensiones, pero la izquierda debería reconciliarse de vez en cuando con las matemáticas. Ahora ya no le importa tanto la cantidad como la calidad: hasta que todo español tenga acceso a un contrato fijo de dos mil pavos al mes, aquí nadie tiene derecho a esbozar un mínimo gesto de alegría. Hombre, es muy necesaria la lucha contra la precariedad, pero el buen empleo empieza por tener un empleo, y también la temporalidad está bajando. Mi enhorabuena pues a Fátima Báñez, y toda la suerte en la negociación del Pacto de Toledo, que es el reto decisivo de su negociado.

El feo: Susana Díaz

Lo que no era previsible de ningún modo es que Pedro Sánchez lograse tal número de avales que en la Feria de Sevilla estuvieron a punto de chapar las casetas. Los militantes han comprado el relato del victimismo sanchista, la romántica historia del caballero andante que luchaba contra el aparato de su partido y sus poderosos aliados para devolver la voz a las bases silenciadas. Fue injustamente descabalgado en octubre, y ahora regresa para castigar a los bellacos y malandrines que frustraron su prometedora carrera. Hombre, la verdad es bastante más prosaica: Pedro Sánchez fue el recordman de las derrotas electorales, fue un secretario general despótico y traicionero que hizo y deshizo a su antojo en Ferraz sin escuchar a nadie y es un político vacío de toda idea o principio que pasó de su inicial etiqueta moderada y constitucionalista al descubrimiento epifánico de la nación catalana y la bondad populista. Sánchez es un vistoso receptáculo vacío, una chupa rellena únicamente de resentimiento antisusanista. Y conste que nosotros no estamos seguros de que Susana sea mucho mejor.

No habrá sastre que cosa aquello después de las primarias, Juan Pablo. La herida es demasiado profunda, y la fractura atañe por igual a la geografía –el norte es sanchista y el sur susanista- y al organigrama, al rumbo de su programa y a la estrategia política, encajonados como están entre PP y Podemos. A lo que hay que añadir el agotamiento en toda Europa de los partidos socialdemócratas. Lo terrible no es que la implosión del PSOE amenace la legislatura, que podría concluir abruptamente con una segunda moción de censura pactada esta vez entre Pedro y Pablo; lo terrible es que en las próximas elecciones quizá ya no existiría un polo constitucionalista de centro-izquierda que asegure la alternancia en el poder sin destruir el sistema. Volvemos al Oeste, Juan Pablo, palabra de sheriff.

El malo: Cristóbal Montoro

Hablamos de Cristóbal Montoro, que el miércoles dio otro de esos recitales suyos que lo convierten en el Mike Tyson de la tribuna de oradores, en el Casemiro del techo de gasto. Los oyentes de La Linterna pudieron disfrutar de una antología de sus mejores golpes, dirigidos principalmente a Podemos y alguno también al PSOE. Al lado de Montoro defendiendo sus presupuestos, Rafa Hernando es Winnie the Pooh.

Por sus pullas yo le habría dado el papel de bueno, de hecho. Lo que ya me divierte menos es que la precariedad parlamentaria del PP les obligue a ceder al perpetuo chantaje nacionalista. No es algo nuevo, la verdad, ni este PNV pragmático es el de Ibarretxe, mucho menos la Convergencia indepe y corrupta de Juntos por Andorra. Pero el voto de un diputado vasco se ha puesto a precio de percebe, Juan Pablo, y no nos parece bien que el partido tradicionalmente más comprometido con la unidad de España agrave las diferencias fiscales entre españoles. Los vascos a partir de ahora contribuirán aún menos a la solidaridad interterritorial, y los presidentes autonómicos se enfadan con razón por el agravio comparativo. Yo entiendo el posibilismo del Gobierno, y de Ciudadanos, pues la alternativa es convocar elecciones y desestabilizar más la Unión Europea. Pero no puedo celebrar el mensaje que esta negociación manda a todos los confines de España y que dice: ciudadanos de la periferia, inventaos un hecho diferencial y seréis ricos, a costa de todos los demás, que son bobos de la meseta y solo hablan castellano.

¿Algún disparo en la recámara para finalizar?

Solo una duda, que a estas horas todavía me devana los sesos: no sé si Patxi López es un genio de la anticipación, convirtiéndose en bisagra decisiva que le asegure un puesto de honor con el uno o con la otra, o si solo es lo que parece: es decir, un listillo que ahora corre el riesgo de ser castigado por cualquiera de los dos. Próximamente en sus pantallas, no se pierdan la nueva noche de los cuchillos largos, por cortesía del PSOE y sus entrañables pulsiones suicidas".

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