Expósito: “Nos han tomado el pelo, todo estaba pactado entre progresistas, reformistas e independentistas”

Escucha el análisis de Expósito de las horas posteriores al preacuerdo de gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos

Ángel Expósito

Ángel Expósito

Director de 'La Linterna'

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 22:18

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Pasado el primer impacto. Asimilada la inmensa mentira del progresismo y la progresía. Asumida la que nos espera. Tras frotarnos los ojos una y mil veces con la increíble mentira, la inmensa trola del abrazo entre Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, tras tragar saliva y respirar hondo, ya pasó...

Después de todo eso toca plantearse un sinfín de preguntas. Muchas de ellas retóricas, otras sin respuesta. Por ahora.

Economía. Calviño e Irene Montero. ¿En serio, Nadia? ¿Esto era lo de la ortodoxia de Bruselas? ¿Nadia Calviño piensa en materia macroeconómica? ¿Piensa lo mismo que Echenique o que Errejón? ¿En serio coinciden sobre la banca pública o las nacionalizaciones?

¿Nadia Calviño es comunista, como su vicepresidente del Gobierno?

Impuestos. Y no solo para los bancos, las grandes multinacionales, no. Me refiero a tus impuestos como autónomo. Como decían los clásicos, “prepárate, va estallar el obús”.

Educación. Seguramente la clave cuando se piensa en el largo plazo, si es que alguien piensa en el largo plazo. ¿Qué modelo universitario queremos? ¿El 'modelo complu' de Monedero? ¿Nos gusta el 'modelo becas' de Íñigo Errejón?

La verdad es que, visto lo visto, lo que ha pasado con la tesis cum fraude de Sánchez, a lo mejor hasta coinciden en el modelo educativo. Déjate.

Internacional. Capítulo fundamental el de la defensa y el mundo mundial. Venezuela, Bolivia, OTAN, El Sahel... ¿De verdad coincide lo que piensa Borrell con lo que ha dicho allí y aquí Iglesias?

Hace un año y poco un muy importante alto cargo de la sociedad venezolana estuvo en Madrid y se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell. Insisto, hace un año cuando ni siquiera se atisbaba este engendro del abrazo de ayer.

Pues bien, aquella persona le pidió apoyo, presión, ayuda máxima a Borrell para atender, paliar y socorrer literalmente al pueblo venezolano. La respuesta de Borrell, hace un año, fue: "haremos lo que podamos, pero tenga usted en cuenta nuestra política interna y quiénes son los apoyos de nuestro gobierno".

Insisto. Eso hace un año. ¿Te imaginas a partir de ahora?

España. Y me refiero a la política sobre los territorios o las comunidades autónomas, por no bajar a los políticos presos o al puñetero procés.

¿De verdad, estratégica y conceptualmente, Sánchez e Iglesias, Carmen Calvo o Irene Montero, Guillermo Fernández Vara o Monedero, García Page o Errejón, Nadia Calviño o Carolina Bescansa, de verdad piensan lo mismo sobre el modelo de Estado?

¿Piensan lo mismo sobre España? O sobre las instituciones: el Tribunal Constitucional,  el Supremo, el CGPJ, RTVE o la CNMV como ya ofreció Carmen Calvo, el CIS o el CNI. ¿Te imaginas?

Y ya puestos, si fueras guardia civil o policía. ¿Estarías tranquilo? ¡Qué digo! Un diplomático, ¿cómo se explica esto por ahí afuera? Es más, ¿seguro que dice que sí pero estos socios le gusta a Borrell?

Quiero pensar que hay cosas incuestionables, que la defensa y las Fuerzas Armadas están ahí, que existe la Unión Europea (menos mal), pero valga la frase que dijo el propio Pedro Sánchez: "El 95 por ciento de los españoles no dormirán tranquilos".

No sé si será para tanto, pero es verdad que hay temor.

¿Si tu tuvieras dinero, pero dinero de verdad, estarías tranquila? ¿Si pensaras invertir en Europa, hablo de capitales en serio, vendrías a España con este gobierno de futuro?

Hace cinco meses, en el Congreso de los Diputados, yo estaba convencido de que Sánchez y Pablo Iglesias iban a pactar. Estaba seguro. Incluso cuando el macho alfa vicepresidente se sacó de la manga aquello de los fondos de formación... Estaba convencido de que iban a pactar. Por entonces no fue así, al menos públicamente, pero finalmente lo ha sido. Lo está siendo.

¿Y sabes qué? Que entre tantas dudas tengo una sola certeza, nos han tomado el pelo. Estaba todo pactado, en efecto, atado y bien atado entre progresistas, reformistas e independentistas. Y, si no, al tiempo. Al poco tiempo.

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