"Un señor se puso unas botas y fue hasta el Iryo; los guardias civiles le preguntaron y dijo que venía del otro tren, se quedaron demudados"
Nacho Abad relata la cronología tras el choque entre el Iryo y el Alvia, desde cómo los agentes descubrieron que había un segundo tren hasta la llamada al maquinista de un Avlo para que buscara el Alvia desaparecido

Imagen del tren Alvia tras el terrible impacto contra el Iryo
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El periodista Nacho Abad ha desgranado en 'Herrera en COPE' el "caos más absoluto" que se vivió tras el grave accidente ferroviario en el que se vieron implicados un Alvia y un Iryo. Según la información de Abad, el centro de control de Renfe perdió la localización del Alvia, convirtiéndose en un "tren perdido", sin tener conocimiento exacto de la gravedad, las consecuencias ni la ubicación del siniestro.
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Las primeras horas tras el fatídico choque en Adamuz | Sucesos en Herrera en COPE
El 'horroroso' camino de un superviviente
Uno de los relatos más impactantes, recogido por el periodista, es el de un pasajero de Huelva apellidado Galán, que viajaba en el Alvia. Tras el brutal impacto y en medio de "la mayor de las oscuridades", decidió caminar hacia unas luces lejanas que creía que eran de los equipos de emergencia.
La caminata, que él mismo describió como "horrorosa", le llevó a avanzar aproximadamente un kilómetro por un escenario dantesco. Durante el trayecto, se fue "encontrando cadáveres, trozos de metal" y cables que no sabía si tenían derivaciones eléctricas.

Imagen de uno de los dos trenes que han descarrilado en Adamuz
Al llegar al punto donde se encontraba el tren Iryo, se topó con dos agentes de la Guardia Civil. Cuando les explicó que venía "del otro tren, el que ha tenido otro accidente allí", los agentes, según la narración de Abad, "se quedaron demudados" porque no tenían constancia de un segundo tren accidentado.
Ellos no sabían que había otro tren"
Periodista experto en sucesos
A la búsqueda de un tren 'perdido'
La "falta de comunicación brutal", como la califica Nacho Abad, queda patente en otro suceso increíble. El centro de control, al no tener "ni puñetera idea de lo que estaba sucediendo", llamó al maquinista de un tren Avlo que se había quedado detenido a tres kilómetros del Iryo para pedirle ayuda.
La petición fue insólita: "hemos perdido un tren que parece que está accidentado, pero que a ver si nos ayudas a buscarlo. ¿Te puedes bajar del tren de la cabina y buscarlo?", le solicitaron. El maquinista, junto a dos voluntarios, se bajó con una linterna y caminó más de dos kilómetros por las vías hasta encontrarse con "el apocalipsis", descubriendo la magnitud de la tragedia.

Cabecera del tren Iryo siniestrado en el accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo
Falta de inversión y fallos en la vía
Nacho Abad también ha puesto el foco en los posibles problemas en la infraestructura como telón de fondo. Ha explicado que las vibraciones en un tren pueden significar que el balasto (las piedras que asientan la vía) no está bien compactado, lo que no es un problema de comodidad, sino de seguridad.
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Esto ha provocado que los maquinistas reporten problemas en "multitud de vías", obligando a bajar la velocidad como medida de precaución. Según Abad, esta sería la causa de que España haya dejado de ser un "ejemplo de puntualidad" y de que Renfe haya endurecido sus políticas de compensación por retrasos.
En cuanto a la causa directa, el periodista se ha hecho eco de la rueda de prensa del ministro Óscar Puente, quien apuntó a unas marcas halladas en las ruedas de tres trenes previos. Estas marcas sugieren la existencia de una "dentellada" o defecto en el raíl, lo que evidenciaría una "falta de cuidado en la infraestructura" al no haber sido detectada por los trenes Séneca de mantenimiento.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




