Antes de arrojar a un recién nacido al río, puedes renunciar a él de forma anónima y legal en el paritorio

El Hospital Puerta de Hierro de Madrid presta asistencia médica a estas mujeres con el fin de que no pongan en peligro su vida ni la del bebé

Audio

 

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 12:44

El pasado septiembre, una menor de 16 años dio a luz a un bebé después de ocultarle el embarazo a su familia. Su pareja había reservado una habitación en una pensión, en la que el bebé nació sin ninguna asistencia sanitaria, como la madre. Después, ella lo arrojó al río Besòs.

En los últimos días, la Policía Nacional ha detenido a una pareja en la provincia de Palencia, una mujer de 23 años y un hombre de 29, por la muerte de su hijo recién nacido, a quien lanzaron al río Carrión a su paso por el término municipal de Husillos.

Cada cierto tiempo, suelen saltar a los medios casos parecidos. Sin embargo, en España las madres pueden renunciar a sus hijos en los paritorios evitándoles un trágico final.

Se trata de una decisión muy meditada y difícil que goza de total anonimato y que no implica castigo penal, al contrario que el abandono.

La jefa de sección de Neonatología del madrileño Hospital Purta de Hierro, Mamen Muñoz, ha dicho este martes en ' Herrera en COPE' que siempre “hay soluciones mejores que abandonar al niño en un contendor o en un río”.

En este sentido, ha explicado que aunque algunas madres no lo sepan, siempre pueden ir a “un hospital público de forma segura y allí darlo en adopción o en cualquiera de las opciones que les planteen los servicios sociales”.

Se trata de una decisión “anónima” y “segura” que toman “madres todos los años” en el Hospital Puerta de Hierro, ha dicho la jefa de sección de Neonatología.

Muñoz ha explicado que el perfil de las madres que acuden a sus servicios no está ligado ni a un nivel económico determinado ni cultural ya que los motivos son muchos, así como las edades de las madres. “Nos hemos encontrado todas las situaciones” posibles, ha señalado.

Junto a ella ha sido entrevistada la trabajadora social Paloma Pérez, que ha explicado que “estos niños siempre van a ir a familias que son previamente seleccionadas de acuerdo a las características del bebé”.

Otra de las garantías es que no se puede rastrear con los datos del recién nacido quién es la madre y viceversa.

Durante la última década, un total de 355 mujeres dieron este paso en la Comunidad de Madrid, según los datos proporcionados a Efe por la Consejería de Políticas Sociales y Familia.

En directo2

El Partidazo de COPE

Con Juanma Castaño

Escuchar