

"Los venezolanos están escudriñando ese regalo que fue la caída de Maduro intentando descubrir si les da más esperanza que incertidumbre"
Es el análisis de Jorge Bustos de este martes 6 de enero
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Son las 8; las 7 en Canarias.
Muy buenos días, bienvenidos al amanecer del día más bonito del año: es 6 de enero.
Los salones están en estos momentos llenos de regalos tras el paso de Sus Majestades de Oriente, que no han sido aún desenvueltos por la impaciencia. Pero, chicos, bueno, de regalos o de carbón, dependiendo de cómo se haya portado cada cual. Todo el mundo sabe que los Reyes vienen de Oriente, pero este año se dieron más prisa que de costumbre y llegaron a Occidente antes de tiempo.
No sabemos qué día exacto se pusieron en camino Melchor, Gaspar y Baltasar, con sus camellos colmados de regalos, pero sí sabemos que el primer lugar del mundo que visitaron, el primero al que llegaron, el primero donde depositaron su valiosa mercancía, esta vez fue Venezuela.
Hace cuatro días los venezolanos recibieron el regalo más deseado, por el que llevaban muchos años soñando: la caída de su dictador y la esperanza correspondiente de recuperar la democracia que el chavismo les robó, junto con sus derechos, su convivencia, su prosperidad y su futuro.
Pero con la esperanza llegó también la incertidumbre, porque enseguida supieron que será Delcy Rodríguez, la mano derecha del tirano, la cómplice de todos sus crímenes, quien de momento asumirá el poder, eso sí, bajo la tutela estrecha de Estados Unidos, que ya le está marcando sus condiciones.
O sea, se trata de una decisión de Trump de confiar de momento en Delcy Rodríguez, que de entrada causó una enorme decepción en el pueblo venezolano, que anhela la libertad; una libertad que no puede darles Delcy Rodríguez, una de las que se la quitó.
Claro que, en realidad, esa decisión está dictada por el pragmatismo de la Casa Blanca, que no quiere exponerse al riesgo de un vacío de poder en un Estado fallido.
Lo cierto hasta ahora es que ni Edmundo González ni María Corina Machado, que son los legítimos depositarios de la voluntad popular expresada en las urnas, pueden liderar en estos momentos la transición a la democracia, porque no se encuentran en condiciones ahora mismo de volar a Caracas y asegurar la paz social y el control institucional, empezando por el control de los ejércitos bolivarianos.
Marco Rubio, el verdadero artífice de este plan, ha prometido que la presidencia que ya ha jurado Delcy Rodríguez —la juró ayer— será de carácter interino y estará sometida a la vigilancia férrea de Washington, que tampoco oculta sus intereses económicos y geopolíticos, porque Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo.
Y esas reservas han alimentado hasta ahora a todos los enemigos de Estados Unidos: de Cuba a Rusia y de China a Irán.
Así que en esto a Trump no solo le mueve la expectativa de un enorme botín, sino, sobre todo, la perspectiva de arrebatarle ese botín a sus rivales en un contexto de lucha geopolítica por la hegemonía mundial.
No tiene una tarea fácil la amiga de Zapatero. No hay que olvidar que el chavismo se sostiene porque sus dirigentes, entre ellos Delcy Rodríguez, se llevan una tajada permanente, sirviéndose del control del ejército, es decir, del terror y de la represión constante.
Y a ver cómo convences a esos mismos, que siguen en sus puestos hasta ahora, de que maten a la gallina de los huevos de oro en favor de una transición a la democracia; o sea, un harakiri. Si es que el harakiri es el objetivo final del plan de Marco Rubio, que esperemos que sí.
Y Rubio tiene bastante claro que Estados Unidos no puede permitirse los errores del pasado, errores tan gruesos como el que cometieron en Irak, ¿te acuerdas? Lo invadieron y desmantelaron las estructuras del Partido Baaz, que era el partido hegemónico, el de Sadam Husein.
Aquello generó un caótico vacío de poder que llevó al enfrentamiento civil y al caos total, político y administrativo.
Y en el contraejemplo dirá que está quizá la respuesta a por qué el chavismo retiene en estos momentos el poder en Venezuela en la persona de Delcy Rodríguez.
Y nos preguntamos ahora todos por cuánto tiempo estará esta mujer al frente. Y no hay una respuesta clara.
Trump ha dicho hoy que no se puede esperar una convocatoria electoral en los próximos 30 días, que es el plazo que prevé la legislación venezolana para abrir un proceso electoral en caso de sustitución forzosa del jefe del Estado.
Así que toca paciencia, pero el momento político es muy sensible. En cualquier momento se puede liar a tiros en Caracas. El ejército sigue en manos de jerarcas chavistas y hay cientos de miles de paramilitares armados.
Como nos ha comentado un excontralmirante de la Armada venezolana, Carlos Molina Tamayo, sería irresponsable en estos momentos andar con prisas para que la oposición llegue ya al poder. Poner a Edmundo González y a María Corina Machado en este momento, en ese escenario, es muy peligroso.
Ese escenario hay que descontaminarlo y hay que emplear al mismo chavismo-madurismo para que entre ellos se echen cuchillo y se comiencen a desmantelar. Este es el objetivo, que es muy delicado, muy complicado, porque tienes que desmantelar el chavismo al mismo tiempo que garantizas el control, que solo puede garantizar el chavismo.
A Estados Unidos no le interesa que la situación se le escape de las manos, y ya no tanto por amor a la democracia en Venezuela —no vamos a ser tan idealistas—, sino por los muchos intereses económicos que tienen en la zona, especialmente por el petróleo, claro.
Al petróleo no le conviene la inestabilidad; a la economía nunca le conviene la inestabilidad. Y Estados Unidos lo que quiere es atraer inversiones a ese país, y los inversores solo van si existe una cierta seguridad jurídica para operar.
Así que estamos en la primera fase, esta primera fase marcada por la presidencia interina de Delcy. Se supone que ahora tiene que venir la liberación de los presos y un calendario más o menos definido para llegar a las elecciones libres que materialicen el cambio social y político.
Y claro, los venezolanos paciencia han demostrado, pero este 6 de enero están escudriñando ese regalo que fue la caída de Maduro, intentando descubrir, dándole vueltas al regalo, si les da más esperanza que incertidumbre, o viceversa.
Por cierto, en su primera declaración ante el juez que lo investiga, entre otros delitos, por narcoterrorismo, Nicolás Maduro se declaró inocente y legítimo presidente de Venezuela. Esto estaba en el guion; lo hacen todos los delincuentes del mundo. Pero te recuerdo que sobre él y sobre su esposa, Cilia Flores, pesan cuatro delitos: conspiración por narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de armas y conspiración contra Estados Unidos, según la Fiscalía General de Estados Unidos.
Y de la defensa de Maduro, por cierto, se encarga el mismo abogado que defendió a Julian Assange, Barry Pollack, que logró liberarlo el pasado verano después de muchas negociaciones.
Ahora, yo me temo que el horizonte penal del ya exdictador de Venezuela es bastante más oscuro. De hecho, se enfrenta incluso a la cadena perpetua, entre otras razones porque el Pollo Carvajal, que ya declaraba ante el mismo juez, asegura que tiene pruebas contra Nicolás Maduro y que va a aportarlas. Y veremos contra quién más. Lo digo por Zapatero.
Ayer Carlos Herrera desvelaba esto en el programa. Bueno, yo la verdad es que me he puesto en contacto con Rodríguez Zapatero —o lo he intentado, para ser más exactos— para darle la oportunidad de recabar su opinión sobre todo lo que ha ocurrido, pero está desaparecido de la faz de la Tierra. Es una pena. Es una pena que Zapatero, el político del diálogo y el talante, se haya quedado de repente sin cobertura.
Como en aquel monte donde quedó con el empresario detenido por el rescate de Plus Ultra, Julio Martínez. Y yo creo que a Zapatero este silencio espeso lo vuelve más sospechoso, no menos.
Y sería mejor para él que diera explicaciones a la opinión pública española. Estamos hablando de un expresidente del Gobierno. Sobre todo porque, si no lo quiere hacer por voluntad propia, lo va a tener que hacer obligado.
Porque el Partido Popular va a abrir una nueva comisión de investigación en el Senado para investigar la trama SEPI y su derivada, el rescate de la aerolínea venezolana Plus Ultra.
De momento, HazteOír ya le ha puesto una querella en la Audiencia Nacional y Manos Limpias ha presentado una denuncia contra Zapatero ante la Embajada de Estados Unidos.
Estas cosas lo mismo se archivan en unos días o lo mismo dan pie a investigaciones muy serias.
Pero, siguiendo con esta mañana de regalos, hay que reconocer que a nuestro Gobierno también le han traído algo bueno los Reyes.
No te pierdas el resto del monólogo en el audio adjunto.



