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Herrera: "No fracasa la política, fracasan los políticos, especialmente Sánchez, esa plaga de Egipto"

El Rey no propone candidato a la investidura y España se aboca a unas nuevas elecciones el 10 de noviembre

Carlos Herrera

Carlos Herrera

'Herrera en COPE'

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 08:50

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Señoras, señores, me alegro, ¡buenos días!

Celebro saludarles a las 8 de la mañana, a las 7 en Canarias, una mañana de miércoles 18 de septiembre del 2019. Pasa el tiempo, usted sigue ahí, yo sigo aquí y, la verdad, hay otros que siguen, pero de otra manera. Ahora le cuento porque ya se puede imaginar por dónde van las cosas.

¿Ayer qué hubo? Ayer hubo mucho... Desde luego, si no fuera por la actualidad política que todo lo emponzoña a veces, aunque también todo lo distrae, hoy abriríamos con la crónica de la maldad de algunos individuos. El final del juicio de Ana Julia Quezada deshecha en lloros pidiendo perdón a la que veremos si culpan de asesinato o simplemente de homicidio, la noticia de un nuevo crimen machista de un individuo contra una mujer, madre de 2 hijos que estaban presentes, y la noticia de Pontevedra.

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La noticia de Pontevedra en la que un individuo coge una pistola, espera a que llegue su mujer con sus dos hijos en el coche, la mata, y no contento, mata también a la madre de esa mujer y a la hermana de esa mujer y luego se va. Ayer, les he dado este sonido a las 7 de la mañana, el del vecino que con 3 cadáveres en el suelo recoge a estos niños y los acoge en su casa ante el desconcierto inevitable que eso produjo en los primeros compases.

Bueno, ¿y qué haces cuando un crío te cuenta eso con esa crudeza? Hoy desde aquí, de alguna manera queremos enviarle, queremos acordarnos de alguien cuyo nombre es Fernando. ¿Quién es Fernando? El hombre que en escasos dos minutos ha perdido a su mujer y a sus dos hijas. Fernando, casado con dos hijas, una de esas hijas casada con el asesino, José Luis Abet, que llega y mata a tu mujer, a tus dos hijas y te deja con dos nietos a los que tú vas a tener que criar. Pensemos en la maldad, en el desequilibrio, en la crueldad de un asesino como este tal Abet que puede enfrentarse a la prision permanente revisable si antes no la quitan estos del Congreso que, como saben ustedes, están en lo que están.

Los del Congreso están... Ayer ya se finalizó el teatro y el sainete se acabó. Ya, por fin. Oiga, ya, enhorabuena, Sánchez, la verdad es que lo has bordado porque después de cuatro meses tienes lo que querías. Ya ha finalizado el teatro para construir esta cosa que se llama ahora el relato y ya lo puedes construir. La verdad es que al final te lo han chafado un poco, pero bueno... Hacer ver que quieres pactar, pero sin ceder absolutamente nada.

¿Para qué? Para unas nuevas elecciones, que es lo que a ti te han dicho que te conviene. Y ahora, nosotros, los ciudadanos, hemos de volver a hacer lo que no sabe hacer la clase política. No fracasa la política en España, fracasan los políticos, especialmente uno de ellos que es el que tenía la obligación de formar algún tipo de mayorias. El encargado en buscar apoyos no ha hecho más que exigir pleitesía. Todo para repetir elecciones porque le dicen que va a obtener más escaños. Y esa es una decisión que tomó hace meses. Cuatro elecciones, oiganme, cuatro elecciones en cuatro años es un disparate tan espectacular al que se llega cuando no prima el interés general, cuando lo que prima es el interés particular partidario de un conjunto de responsables políticos.

Fíjense ustedes, en un momento, en el momento en que se encuentra España ahora mismo acosada por individuos, por colectivos que lo que quieren es romperla como país, que lo que quieren es pulverizar un Estado con sus estructuras, un Estado como el nuestro, que pierde el tiempo en periodos de letargo como este, en periodos de inestabilidad, una España a la que le espera el Brexit dentro de cuatro días. ¿Sabe usted lo que va a alterar eso? Una España que está a las puertas de una recesión económica diga lo que diga el Gobierno porque lo sabe. ¿Usted cree que a España le conviene una parálisis como la presente?

Votar el día 10 de noviembre y luego ya veremos. Es decir, el 2019, adiós. Un país que está esperando una sentencia del Tribunal Supremo que puede ser un elemento agitador de la campaña, no saben ustedes cuánto, por parte, precisamente, de los que quieren acabar con la España que conocemos. ¿O es que hay que recordar o hay que recordarle permanentemente a aquellos que tenían la obligación de formar un gobierno, oiga, que toda la economía, nuestra economía, da signos de agotamiento?

Que sí, que ya sé que la ministra estuvo aquí. Dijo que no, que crecíamos, y es verdad, crecemos más que Alemania, eso es cierto, pero escuchen, están bajando las exportaciones. Vean ustedes cómo está el automóvil. Esta bajando el consumo familiar, están descendiendo las inversiones. Hay un baremo que se utiliza mucho para ver cómo está de alegría, cómo está la confianza de la gente, que es la petición de créditos. Yo pido un crédito porque creo que lo voy a poder parar, porque me va a ir bien, porque quiero este negocio o porque quiero comprarme esta casa. Quiero... Bueno, pues ahora mismo los bancos, mire, no le diré que los pillan a lazo desde las puertas, pero saben perfectamente que la petición de créditos cayó al piso.

Cae el empleo, cae la competitividad y lo que va a subir es el gasto porque ya verán ustedes cómo, además de los costes laborales que ya lo cuentan los empresarios, el gasto ya verá cómo se va a disparar porque este, este Sánchez, que es una plaga de Egipto, desde ahora y hasta el 10 de noviembre todos los viernes se va a gastar el dinero que haya, que no es el dinero del PSOE, es el dinero de usted.

Y se lo va a gastar en su beneficio con esa cosa electoral, publicitaria, panfletaria que se llama los 'Viernes Sociales'. Todo por la infinita soberbia, por el infinito ansia de poder de un sujeto como este que lo que quiere dar es dar otra oportunidad a los españoles para que recapaciten y demuestren quererle más de lo que le quieren porque, según él, le quieren poco. Pues es lo que nos espera. Desde luego, nadie podrá decir que no va a ser entretenido, lo que pasa que ya veremos el entusiasmo que muestran los españoles en la convocatoria de las urnas.

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