

"¿Quién ha cobrado los 50 millones que daba la administración Trump por información que llevara a la detención de Maduro?"
Carlos Herrera analiza las claves que marcan la actualidad de este lunes, 5 de enero de 2026
- 5 min lectura | 10:14 min escucha
Señoras, señores, me alegro. Buenos días.
Menuda mañana para nosotros, la del sábado. Menuda noche para los venezolanos, la que se vivió en Caracas con la extracción, vamos a llamarlo así, la detención de Nicolás Maduro, que ahora está en Nueva York y que se enfrenta hoy a su primera comparecencia ante la justicia norteamericana.
Ustedes estarán de acuerdo conmigo en que todo es incierto, en que efectivamente llegaron los Reyes Magos antes de tiempo a Venezuela. Hay muchos interrogantes, de hecho, todo son interrogantes, dudas, incluso alguna decepción.
Las explicaciones que ha dado el propio Trump son particularmente caóticas. La operación de captura y extracción de Maduro ha sido un éxito en términos militares, esto será algo que dicen los militares, se estudiará en las academias militares durante mucho tiempo
la transición en venezuela
Pero ¿por qué ahora se queda Delcy Rodríguez? ¿Por qué el régimen continúa en la persona de Delcy Rodríguez y no en la de María Corina Machado o en el de Edmundo González?
Hay varias razones que venimos contando toda esta mañana. Una razón es evidente que tú tienes que bregar con quién tiene el poder real. Y el poder real todavía lo tiene el chavismo armado, no la oposición civil. Y en las transiciones duras se negocia con quien puede apagar o prender el incendio, no con quien tiene la razón moral. Esto es algo que me imagino, los norteamericanos han aprendido después de Libia y después de Irak.
David Alandete explica las razones en ABC y en una crónica magnífica y cuenta que durante de las labores preparatorias de la operación, los responsables comprobaron que la oposición tiene legalidad democrática, pero no tiene contactos efectivos en el país para tomar el control del gobierno, sobre todo del ejército.
Delcy representa tres cosas que Estados Unidos necesita ahora mismo: continuidad administrativa, ministerios, petróleos, etcétera; control del poder, militares, inteligencia, los colectivos armados, temibles, capitaneados por Diosdado Cabello y sobre todo tiene capacidad de entregar algo, información, desmovilización, firmas, órdenes.
Todavía está por ver cuál ha sido realmente el papel de Delcy Rodríguez en esta movida tremenda. ¿Digamos que ha sido la cómplice necesaria, no lo ha sido? ¿Quién ha cobrado los 50 millones de que daba la administración norteamericana por información que llevara la detención de Maduro?
Es evidente que la inteligencia norteamericana ha contado con informantes sólidos desde el mismo cinturón de hierro de Maduro para decirle dónde dormía esa noche y dónde estaba esa casa y cómo era que pudieron reproducir en una base en Kentucky y ensayar los Delta Force durante el tiempo que fuera.
Con tantas declaraciones contradictorias es muy difícil establecer las razones para llevar a cabo esta operación, que la democracia en Venezuela no es su prioridad principal, que es la famosa doctrina Monroe de América para los americanos, qué es el petróleo.
Estados Unidos tiene petróleo de sobra, mucho más fácil de extraer y refinar que el venezolano. Ahora habrá que empezar a preguntarse qué le pasará a países que viven del petróleo venezolano. ¿Seguirá llegando ese petróleo a Cuba que ahora mismo está en una situación absolutamente social y sanitariamente devastadora?
En términos de consumo doméstico, esto es un éxito para Trump, a pesar de que haya una resistencia organizada en los que nunca han visto en Maduro a un presidente ilegítimo, a un usurpador del poder, a un delincuente narcoterrorista. Y si ven ahora en su extracción toda una especie de invasión de un país soberano. Es lo que cuentan los Sánchez y compañía.
Ahora en Venezuela se mantiene una situación, digamos que de calma y de incertidumbre. Algunos se preguntan, ¿por qué no está en esta operación María Corina Machado? María Corina no controla armas, no controla territorio ni logística, ni puede garantizar que mañana no haya violencia. Y para el chavismo duro, ella es una amenaza existencial, y meter la hora de la operación bloquea cualquier negociación inmediata.
Indudablemente, al final del camino está el nombre de María Corina y el de Edmundo González. Seguramente sí, pero hay que hacer un trecho en el que hay que sortear varios obstáculos. El ejército comandado por Vladimiro Padrino, que se puso a las órdenes de Delcy Rodríguez, la calma que por ahora se mantiene.
El ejército en esta crisis ha jugado un papel penoso. En Venezuela hay unos 5.000 efectivos de grupos paramilitares armados desde el poder que se han dejado ver por las calles de Caracas durante las pocas manifestaciones, por cierto, de apoyo al régimen.
Y ahora habrá que mirar con lupa los pasos que va dando Delcy Rodríguez. Desde luego, muchos ven evidencia en que ella ha negociado con Estados Unidos. Incluso hay quien sospecha que haya podido colaborar a la caída de Maduro. Maduro, por cierto, hoy declara ante el juez. A Maduro le esperan a la sombra unos cuantos años en las no demasiado confortables presiones norteamericanas.
las reacciones en clave internacional
Se han sucedido a lo largo de fin de semana por reacciones. China, Rusia, Irán, esos son los socios de Maduro. Han criticado la operación, han pedido el retorno de Maduro tal y cual. La Unión Europea menos Hungría, pide contención respeto a los derechos humanos, al derecho internacional, etcétera.
Es un texto que ha firmado Pedro Sánchez, pero que también ha firmado otra declaración con otros cinco países sudamericanos, Brasil, Chile, México, Colombia y Uruguay, en el que se critica la injerencia de Estados Unidos.
Digamos que Sánchez ha ido evolucionando a lo largo del fin de semana de una inicial reacción, prudente con aquella nota en la que dice incluso que España no había reconocido la legitimidad de Maduro, desde luego tampoco se había opuesto frontalmente a Maduro después de haber robado las elecciones del 2024. Pero es que en las últimas horas Sánchez ha ido endureciendo su suposición. ¿Por qué? Porque quiere ser el gallito.
El gallito en el cuadro anti Trump. Oposición a Trump, que es postureo político. Los socios pidiéndole incluso que rompa con relaciones con Estados Unidos, estos están siempre a favor de las dictaduras comunistas. Podemos, Sumar están siempre a favor de los maduros que ha habido en el mundo.



